Los directores de cine ya tienen dónde recaudar

Edición Impresa

Doble festejo, ayer en la quinta de Olivos. Cristina de Kirchner firmó el decreto de derecho intelectual de los directores de cine, y éstos le cantaron el cumpleaños feliz. En efecto, la presidente cumple años el mismo día que Lee Marvin y Mariano Mores. Aunque no hubo sandwiches ni torta (sólo unos bocaditos para los primeros que llegaron), se notó un continuo clima de festejo. Muchas caras conocidas, invitados de otros países, aplausos de pie para la presidente, aplausos firmes para Liliana Mazure, presidente del Incaa, y ovación para Carlos Galettini, presidente de Directores Argentinos Cinematográficos, DAC, la entidad que insistió durante 50 años para llegar a este momento.
Con este decreto, la entidad se convierte en la única sociedad de gestión encargada de percibir los derechos de sus asociados aquí y en otros países del mundo, al igual que los de los cineastas extranjeros cuyas obras se exhiban en el país, dentro del marco que establece la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores, lo cual permitió a varios la broma de llamar a Galettini, desde este momento, «el Ariel Ramírez de la DAC».
Previamente se leyeron mensajes auspiciosos de directores extranjeros como Arturo Ripstein, Bertrand Tavernier, Carlos Diegues, Ettore Scola, Hugh Hudson, Carlos Saura, Michael Apted, los hermanos Taviani, Ken Loach y Walter Salles. Después vinieron los pulgares arriba de la presidente, la firma, el intercambio de obsequios, y, de pronto, el cantito general «Que los cumplas, Cristina», al parecer inesperado para ella, que se tapó la cara un segundo.
Luego, tras haber enarbolado el decreto como un chico agita su diploma (y constatar que había sido puesta la firma), el presidente de la DAC recordó antecesores como Discépolo y Homero Manzi, que a fines de los '40 plantaron la idea, René Mugica y sus «muchos años casi en soledad por los estrados judiciales» (al mencionarlo surgió el otro aplauso sólido de la jornada), etc., hasta llegar a Luis Puenzo y Adolfo Aristarain, que en 1994 impulsaron el cambio de la Ley de Cine. También hoy, la entidad recibe en donación de un particular lo que será La Casa del Director. «Está todo logrado», concluyó el presidente. La presidente, a su vez, recordó que es «cinéfila y desde chiquitita miraba todas las películas nacionales» (lo repite en todos los festivales marplatenses), habló de los derechos en general, de «algunos sectores pequeños pero muy poderosos» en particular, aunque sin nombrarlos, y les contó a las actrices presentes que otras mujeres están en condiciones menos favorables que ellas.
Entre los directores extranjeros invitados a la jornada estaban el exitoso brasileño Bruno Barreto, el chileno Silvio Caiozzi, que prepara una nueva coproducción con la Argentina, y los españoles Imanol Uribe y Manuel Gutiérrez Aragón. Nadie supo contestarles «por qué llaman de los olivos un lugar donde predominan los palos borrachos».

Dejá tu comentario