26 de octubre 2011 - 00:00

Más controles en los bancos

El Gobierno decidió ayer dar otro paso para controlar la compra de dólares por parte del público. Lo hizo a través de la AFIP, que desplegó a sus inspectores en sucursales bancarias no sólo del micro y el macrocentro. Esta vez, los controles fueron prácticamente a lo largo y a lo ancho del país.

Claramente, el objetivo pasa por disminuir la compra de divisas por parte de inversores minoristas, que según reconoció el Banco Central hace un par de semanas están representando cerca del 45% de la demanda total de divisas. Esto significa que si la fuga de capitales en septiembre llegó a u$s 3.500 millones (un verdadero récord), no menos de u$s 1.500 millones correspondieron a la compra «hormiga» de miles de ahorristas en busca de refugio. Ese dinero queda guardado en caja de seguridad, va al colchón o incluso en menor medida queda depositado en caja de ahorro o plazo fijo, pero en dólares.

La actuación de los «sabuesos» de la AFIP no pasó desapercibida ni mucho menos por los clientes. En muchos casos iban uno por uno para preguntarles para qué habían ido al banco, mientras esperaban en la fila para realizar su transacción correspondiente. Quienes contestaban que habían concurrido para comprar dólares tenían que dejarle todos sus datos al inspector y justificar además que tenían patrimonio suficiente para realizar la operación. El operativo generó incluso algunas discusiones con los cajeros de las sucursales. Sucede que las nuevas normas de seguridad del BCRA impiden que haya un tercero observando la operación del cliente en caja, por lo que existe una separación de mamparas entre éste y el resto de la fila. Sin embargo, los inspectores querían quedarse al lado de quien realizaba la compra de divisas para revisar paso a paso la operación. Pero ante la queja de parte de los gerentes de las sucursales, la solución fue que verificara todo a una distancia prudencial, a pocos metros del sector de cajas.

Este operativo en las sucursales bancarias, que apuntó al pequeño ahorrista que viene acumulando divisas, complementó en realidad lo que el BCRA y la UIF ya vienen haciendo en casas de cambio desde fines de la semana pasada. En ese sentido, continuaron los controles, que apuntan sobre todo al accionar de los coleros, es decir, gente que contra la presentación del DNI compra dólares en el mercado oficial para venderlos a valores mucho más altos en el mercado paralelo.

En las últimas horas también fueron alcanzados por las inspecciones los corredores de cambio, es decir, aquellos que actúan como intermediarios entre distintas casas de cambio para proveer billetes y juntar puntas compradoras y vendedoras.

En el BCRA aseguran que estos controles son habituales y que simplemente procuran evitar que se viole la ley, ya sea comprando dólares en el mercado informal, o adquiriendo divisas sin la justificación patrimonial correspondiente. Pero lo que hay detrás, en realidad, es la preocupación por la fuerte fuga de capitales, que se viene intensificando desde el segundo trimestre del año. La pregunta, en todo caso, es si estos controles ayudarán a disminuir la demanda de dólares o, por el contrario, aumentarán el nerviosismo y provocarán una mayor avidez por divisas.

La visión de muchos jugadores del mercado es que en la medida en que el Gobierno no avance con un plan integral, especialmente con señales concretas de control de la inflación, será difícil calmar la sed de divisas.

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