10 de agosto 2012 - 00:00

Misterio olímpico: por qué Jamaica arrasa en velocidad

Usain Bolt -el hombre más rápido del mundo- y otros dos jamaiquinos se quedaron con todo en los 200 metros ayer en Londres: Oro, Plata y Bronce.
Usain Bolt -el hombre más rápido del mundo- y otros dos jamaiquinos se quedaron con todo en los 200 metros ayer en Londres: Oro, Plata y Bronce.
El hombre más veloz del mundo -Usain Bolt- es jamaiquino: gana cada vez que corre y rompe sus propios récords. Pero los dos que le siguen, al menos en los 200 metros olímpicos que se disputaron ayer, también nacieron en la isla caribeña. Todas las medallas de la misma competencia para hombres nacidos en el mismo lugar. La velocidad jamaiquina es motivo de debate científico. Y hasta religioso.

¿Está el secreto en la alimentación? Rachel Irving, investigadora de la Universidad de Antillas, en Jamaica, fue por una respuesta a esa pregunta, ordenando un desayuno en Juicie Patties, una cadena jamaiquina de comida rápida, que incluyó pescado, papas, bananas, ackee (la fruta nacional de Jamaica) y una taza de té de menta, según se relata en el sitio WSKG. «Esto es lo que los jamaiquinos generalmente comen antes de empezar a correr», sostuvo. Su pirámide nutricional está principalmente compuesta por papas y bananas y son parte de la explicación que los científicos determinaron sobre la velocidad con la que corren. Pero si se traspola la alimentación, no se consiguen los mismos resultados en otros atletas.

El doctor Errol Morrison, endocrinólogo y presidente de la Universidad Tecnológica

de Jamaica, sostuvo que los niños jamaiquinos crecen en base a una dieta tan buena que tranquilamente podrían tomar una dosis diaria de esteroides. Y fue un paso más adelante: a los jamaiquinos se les otorgó un regalo genético. «Éstos son atletas que vienen de los ancestros negros», dijo Morrison. «Tienen largas piernas y un poco de grasa subcutánea, lo que les da una importante reducción en el peso con el que uno carga». Ése sería el secreto para elevar tanto las rodillas, fundamental a la hora de alcanzar velocidad en la carrera.

¿Existe entonces un gen de la velocidad? Yannis Pitsiladis, de la Universidad de Glasgow, se concentró en el estudio de esa pregunta y estudió muestras de ADN de cientos de corredores jamaiquinos, afroamericanos, etíopes y keniatas. «Estábamos tan convencidos de que existe un gen de la velocidad, que pensamos que sería fácil ir a la isla, juntar muestras de ADN, analizarlas, tomar muestras de esos genes y encontrar la explicación fundamental», opinó. Pero no se encontró tal gen, aunque las muestras determinaron que cuentan con fibras musculares de rápida flexión lo que permite la gran velocidad. Aunque tampoco son tan diferentes a los del común de la gente.

También el factor histórico entra en el debate. Los esclavos -dicen- eran hombres fuertes con un pie adaptado para las carreras en la sabana. Sólo los más resistentes sobrevivían.

Pero a falta de una respuesta contundente, según Pitsiladis para los jamaiquinos, correr es una religión. Son buenos, porque quieren serlo. Los niños jamaiquinos corren en los recreos. Allí no poseen canchas de fútbol o cestos de básketbol. El deporte rey es el atletismo y su dios se llama Usain Bolt.

Dejá tu comentario