Tras corta enfermedad, murió a los 65 años el sábado en Disio, Italia, Giuseppe Bertolucci, director y guionista como su famoso hermano Bernardo, a quien ayudó especialmente en los guiones de «Novecento» y «La luna». Apreciado retratista del alma femenina, entre sus principales films se cuentan «Secretos secretos» (1985, una familia afectada por el accionar terrorista de la hija), «Il dolce rumore della vita» (por el cual recogió en Mar del Plata 1999 el premio de mejor director) y, años antes, «Berlinger ti voglio bene», «Effetti personali» y «Tuttobenigni», todos con Roberto Benigni, a quien también ayudó en los guiones de las comedias «Non ci resta che piangere» (No queda más que llorar, con Massimo Troisi) y la estupenda «Il piccolo diavolo» («El pequeño diablo», con Walter Matthau como un cura sufriendo las picardías de un demonio, Benigni, quien lo seguía a todas partes como agradecimiento por haberlo liberado, mediante un exorcismo, del interior de una gorda insoportable). «Le debo todo», dijo Benigni el sábado a la prensa, destacando la amistad que tuvieron desde jóvenes.
En total Giuseppe Bertolucci dirigió 26 films, incluyendo un par de notables documentales sobre Pasolini, al tiempo que, desde 1997 hasta el 2011 dirigió la Cineteca de Bologna, que tomó casi en las ruinas y convirtió en una notable fundación. Su último trabajo, primero en teatro y luego en cine, 2012, fue «Lingegner Gadda va alla guerra», sobre la amarga experiencia del escritor Carlo Emidio Gadda como soldado durante la I Guerra Mundial.
Había nacido en Parma el 22 de febrero de 1947 y era hijo del poeta Attilio Bertolucci, uno de los mayores talentos de la literatura italiana contemporánea.
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