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Newell’s aprovechó su momento
Maxi Rodríguez parece gritarle el gol a Juan Pablo Pompei, que está preocupado por ir hacia la mitad de la cancha. Víctor Figueroa sonríe.
El árbitro Juan Pablo Pompei fue protagonista porque no cobró un grosero penal favorable a Tigre en el último minuto, cuando Marcos Cáceres tomó de la camiseta en el área a Juan Carlos Blengio y le impidió llegar al balón.
Newell's comenzó mejor con la movilidad de Maxi Rodríguez y Scocco en ataque y antes del gol del propio Maxi (15 minutos) ya había tenido tres situaciones claras de gol, que conjuró con esfuerzo Javier García.
Tigre se vio sorprendido y le costó manejar la pelota, por la lentitud de su mediocampo, especialmente Gabriel Peñalba, pero sin merecerlo se encontró con el empate, cuando Joaquín Arzura recogió en la boca del arco un rebote de Arzura por un cabezazo de Casco en contra de su arco.
10 minutos después Víctor López puso en ventaja otra vez a los rosarinos y después llegó la justa expulsión de Casco que cambió el partido.
Tigre, con la entrada del colombiano Rincón tuvo más poder ofensivo y generó media docena de situaciones de gol, pero no pudo concretarlas. Newell's se refugió en su campo y pocas veces pudo salir de contraataque. El penal no cobrado en el último minuto hubiera puesto justicia en el marcador, pero en el fútbol no existe la justicia.


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