La audiencia sirvió al Pontífice para realizar un fuerte llamamiento contra la discriminación, al tiempo que aconsejó al pueblo gitano que busque la integración. "Llegó el tiempo de erradicar los prejuicios seculares, recíprocas desconfianzas que a menudo son las bases de la discriminación, del racismo y de la xenofobia", les dijo el Papa. Francisco también implicó a los gitanos para que hagan todo de su parte para construir "lazos de fraternidad" e "integrarse en la sociedad". Les indicó que para ello deben evitar "todo lo que no es digno de este nombre, como la falsedad, el fraude y los enredos y las trifulcas". "No den a los medios de comunicación y a la opinión pública ocasión para hablar mal de ustedes", les pidió. "Insto a una convivencia pacífica en la que las diferentes culturas y tradiciones preserven los respectivos valores en un comportamiento no de cierre y de contraposición sino de diálogo e integración", señaló. Sus palabras fueron interpretadas por algunos como un eco de prejuicios arraigados.
| Agencias EFE, ANSA, AFP y Reuters |


Dejá tu comentario