15 de marzo 2016 - 00:00

Puenzo: “No le tocaría una coma a nuestra película”

Analía Castro, Héctor Alterio y Norma Aleandro en “La historia oficial”, de Luis Puenzo, que representó el primer Oscar para la Argentina.
Analía Castro, Héctor Alterio y Norma Aleandro en “La historia oficial”, de Luis Puenzo, que representó el primer Oscar para la Argentina.
"Creo que hice lo justo, creo que la película dice lo que tenía que decir", dijo ayer Luis Puenzo al presentar la versión restaurada de "La historia oficial", la primera película argentina que ganó un Oscar en 1986, que justamente anunció Norma Aleandro en Hollywood con su famoso "God bless you" dirigido a la Academia. "No le tocaría una coma", añadió Puenzo. Rodeado por tres de sus protagonistas, Aleandro, quien en 1985 ganó por su papel el premio a la mejor actriz en el Festival de Cannes, compartido ex aequo con Cher por "Mask", Patricio Contreras y Analía Castro, que tenía cuatro años en el momento del rodaje, Puenzo señaló: "Las películas deben vivir como los libros, para toda la vida".

"La historia oficial" será reestrenada el próximo jueves 24 de marzo, en coincidencia con el 40° aniversario del inicio de la última dictadura militar en Argentina. La película está contada desde el punto de vista de Alicia (Norma Aleandro), una profesora de Historia de clase acomodada que vive una existencia en apariencia idílica junto a su marido (Héctor Alterio), empresario exitoso con vínculos muy cercanos a los militares, y su pequeña hija adoptada, Gabi (Analía Castro). Sin embargo, el mundo de Alicia se derrumba cuando comienza a sospechar por sus conversaciones con su amiga Ana (Chunchuna Villafañe), que acaba de regresar del exilio, y un profesor de Literatura militante (Patricio Contreras) que su hijita adoptada podría ser hija de una desaparecida.

"La hicimos en un momento en que no era fácil. Íbamos con miedo a filmar. Lo tomé como un deber de ciudadana más que una película como actriz", señaló Aleandro, que acababa de regresar al país desde el exilio. "Resultó bueno hacerla, en su momento para que mucha gente se enterara de lo que no se había enterado o no se había querido enterar, y hoy día para que siga viva la memoria para seguir buscando y reparando mínimamente el desastre que sucedió. Yo trabajaba en el teatro. Venía Luis con el guión y yo lloraba. Sentía miedo. Pero estoy feliz y agradecida de haberla hecho".

"La historia oficial" fue escrita por Puenzo y la fallecida Aída Bortnik ("La tregua") en 1983, año en que aún gobernaba la junta militar (Raúl Alfonsín asumió como presidente democrático recién en diciembre de ese año). "Escribíamos en un presente exageradamente presente", recordó Puenzo.

Si bien la película se rodó mayormente en 1984, algunas escenas del film, producido por Marcelo Piñeyro, como aquella en que Alicia ve a las Madres de Playa de Mayo, fueron filmadas un año antes. Los policías que aparecen son los que estaban desplegados en la Plaza de Mayo y los manifestantes corean una de las consignas más recordadas de la época: "Se va a acabar, se va a acabar, la dictadura militar". Para rodar, Puenzo y su equipo, entre el que se encontraba el director de fotografía, Félix Monti, consiguieron credenciales de prensa y se hicieron pasar por periodistas. Los interiores se rodaron en la casa en la que vivía Puenzo con sus hijos. Los padres de la pequeña Analía recibieron amenazas.

"Es raro porque yo no me acuerdo mucho de la película, pero sí de las cosas que pasaban detrás, como que había gente tirada al lado de la cama filmando. Fue un placer poder verla bien, que se escuche bien, y ya desde otro punto de vista", dijo por su parte Castro, que de adulta no se dedicó a la actuación. "Creo que todavía hay un ellos y un nosotros. Estos chicos siguen apareciendo y está bueno volver a verla para no olvidar estas cosas".

El proceso de restauración constó de varias etapas: el lavado de los negativos originales, el escaneo del material fílmico a 4K (el estándar de calidad digital más alto en estos momentos), el reencuadre de algunas tomas y la corrección del color. Luego siguió una restauración cuadro por cuadro para eliminar las marcas de deterioro físico por roturas, humedades y otros factores, y finalmente se generó un nuevo negativo en 35 mm y copias digitales. Además, se remasterizó la música.

"Lo que más quiero es verla restaurada con argentinos menores de 40 años", dijo Puenzo, que contó que muchos de los integrantes del equipo de restauración fueron, además de algunos técnicos originales como Monti, menores de 30 años. "Todos querían ver la película antes de retocarla técnicamente. Y después venían asombrados y me decían: "¡Pero es buena!", recordó entre risas.

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