8 de mayo 2012 - 00:00

Putin ignoró protestas y asumió el poder con deseos de perpetuarse

Dmitri Medvédev y Vladímir Putin volvieron ayer a intercambiar roles, con el primero regresando al cargo de premier y el segundo, a la presidencia. Rusia sincera la verdadera relación de poder entre los dos socios políticos
Dmitri Medvédev y Vladímir Putin volvieron ayer a intercambiar roles, con el primero regresando al cargo de premier y el segundo, a la presidencia. Rusia sincera la verdadera relación de poder entre los dos socios políticos
Moscú - Vladímir Putin juró ayer como presidente por tercera vez, en una Moscú blindada para la ocasión y en la que se efectuaron unos 300 arrestos por protestas no autorizadas contra su toma de posesión.

Algunos de los manifestantes fueron detenidos, liberados y vueltos a detener en el curso de la misma jornada, para evitar «arruinar la atmósfera de las fiestas de mayo», dijo un vocero del Ministerio del Interior.

Putin dirige los destinos de Rusia, como presidente o primer ministro, desde agosto de 1999, y con la reelección conseguida el 4 de marzo pasado permanecerá como jefe de Estado hasta 2018, totalizando más de 18 años en el poder, y con posibilidades de ser reelecto y gobernar más allá en el tiempo. El flamante mandatario presentará hoy a los diputados de la Duma la candidatura de Dmitri Medvédev como primer ministro, durante la sesión extraordinaria de la Cámara baja que comenzará a las 17 hora local.

La comitiva presidencial atravesó una Moscú casi desierta, entre filas de policías.

El nuevo presidente prometió al país una «nueva etapa de desarrollo» con «objetivos de nivel, calidad y grandeza nuevos», convencido de que los próximos años serán «decisivos para el destino de Rusia en las futuras décadas».

Putin, al jurar ayer, prometió «hacer todo lo posible para justificar la confianza de millones» de ciudadanos.

«Considero que éste es el significado de mi vida y mi obligación para servir a mi patria y a nuestro pueblo», enfatizó, y agregó su intención de «reforzar la democracia».

Prometió también la creación de 25 millones de puestos de trabajo para 2020 y aumentos en los salarios públicos. En el plano internacional, el nuevo jefe de Estado también extendió una mano al presidente electo de Francia, François Hollande, lo felicitó por su victoria en los comicios y auspició una «interacción estable y previsible» con Estados Unidos.

Antes que él habló Medvédev, quien se declaró «feliz» de ver a «Vladímir Putin convirtiéndose hoy en presidente».

«Es un hombre con experiencia y un líder fuerte, apoyado por la mayoría de nuestros ciudadanos», agregó, deseándole «éxito» en su labor.

Durante la ceremonia de juramento, Medvédev entregó a Putin el maletín nuclear, símbolo de la Guerra Fría con los códigos de lanzamiento de misiles.

De los casi 3.000 invitados estuvieron el expremier italiano Silvio Berlusconi, que aplaudió a Putin en primera fila, el excanciller alemán Gerhard Shröder, el exlíder soviético Mijaíl Gorbachov, Svetlana Medvedeva, esposa de Medvédev; Naina Yeltsina, viuda de Boris Yeltsin, antecesor de Putin en la presidencia rusa, y Liudmila, esposa de Putin.

Además, asistió la diputada y gimnasta Alina Kabaeva, a la que los medios rusos atribuyeron una relación con Putin.

Asimismo, Putin recibió junto a su esposa en la catedral de la Anunciación la bendición del patriarca ortodoxo de Todas las Rusias, Kirill I. Putin fue electo con el 64% de los votos.

Entre los detenidos de la mañana figuraba el exvicepremier Boris Nemtsov, quien luego fue liberado sin cargos ni multas.

Nemtsov también había sido arrestado el domingo en una marcha contra Putin en la plaza Bolotnaia, siendo liberado por la noche tras pagar una multa.

También fueron liberados los líderes de las protestas, el bloguero Alexiei Navalni y el jefe del Frente de Izquierda Sergei Udalzov, arrestados el domingo junto con 400 opositores.

Agencias ANSA, EFE y DPA

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