28 de septiembre 2015 - 00:00

Putin ya forma su propia alianza contra yihadistas

Nueva York - El presidente de Rusia, Vladímir Putin, lanzó ayer una nueva coalición para enfrentar al Estado Islámico en Siria, al tiempo que se aprestaba a sostener hoy una reunión con su par estadounidense Barack Obama en la ONU.

La jugada diplomática pone de manifiesto la velocidad con que Rusia tomó la iniciativa en Siria. El secretario norteamericano de Estado, John Kerry, se reunió ayer con su contraparte rusa, Serguéi Lavrov. Putin y Obama tendrán hoy un encuentro privado. Pero aún cuando las piezas diplomáticas van encajando, los hechos en el terreno van cambiando, como revela el anuncio iraquí de que compartirá inteligencia con Rusia, Irán y Siria. EE.UU. construyó su propia coalición, fundamentalmente con Occidente y países árabes sunitas para enfrentar al Estado Islámico en Irak y Siria, pero claramente Rusia adoptó un camino diferente. Washington insistió en que el presidente sirio Bashar al Asad salga de escena, pero la alianza hilvanada por Moscú con países chiitas buscan en cambio fortalecerlo.

Las potencias occidentales afirman que Al Asad es responsable de la gran mayoría de las 240.000 muertes en una guerra que se extendió por los últimos cuatro años, aunque Putin dijo que hay sólo "un ejército legítimo" en Siria. "Hemos propuesto cooperación con los países de la región", dijo Putin a la CBS. "Daremos la bienvenida a una plataforma común para acciones colectivas contra los terroristas", expresó.

Putin añadió que es necesario trabajar con Al Asad para derrotar la amenaza de los yihadistas, y se burló de la iniciativa de 500 millones de dólares adoptada por EE.UU. para entrenar combatientes sirios contra el EI. "Apenas cuatro o cinco de ellos en realidad cargan armas. El resto desertó con armas estadounidenses para sumarse al Estado Islámico", dijo. El Pentágono confirmó que la versión.

La embajadora de EE.UU. ante la ONU, Samantha Power, dijo que Al Asad bombardeó y usó armas químicas contra su propio pueblo y que "no hemos visto un dictador como él en mucho tiempo". "Pero pongamos eso de lado. El otro desafío es que (él) tampoco fue muy efectivo en el enfrentamiento al EI. De hecho, su presencia atrajo a terroristas extranjeros", aseguró.

Washington y sus aliados se niegan a asentar tropas en Siria, a pesar del extraordinario caos después de cuatro años de baño de sangre. Pero Rusia está aumentando su presencia. Moscú ya posee un poderoso equipo militar en una base en territorio controlado por el Gobierno sirio, con aviones y tanques, y ahora pasará a trabajar más cerca del vecino Irak.

Saad al Hadithi, vocero del primer ministro iraquí Haider al Abadi, dijo que Rusia, Irán, Siria e Irak trabajarán juntos en Bagdad. "Es un comité de coordinación entre los cuatro países, con representantes de cada uno, en el campo de inteligencia militar", dijo. Irak seguirá trabajando con la coalición encabezada por EE.UU., pero la presencia de Rusia en la capital iraquí manda una señal demasiado fuerte para ser ignorada.

Agencia AFP

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