MUNICIPIOS, LA OTRA PELEA ELECTORAL 2019 - La gestión del intendente de Cambiemos recibe críticas de propios y ajenos. Quién es quién en uno de los municipios más reñidos de cara a las elecciones.
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Martiniano Molina, Mayra Mendoza y Fernando Pérez.
“El título para la película del paso de Martiniano Molina por Quilmes tendría que ser ‘Del bache al pozo’”. La mención del concejal de la oposición no es casual. En 2016, a pocas semanas de ganar la intendencia, el reconocido cocinero mostró su verdadero conocimiento de la realidad municipal y ante una pregunta de un medio local confundió al centro de detención clandestino El Pozo con un bache. Aquella acción fue terminante y sus propios asesores le recomendaron no salir más a hablar en público, ni con los medios.
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Más de tres años después, a meses de intentar revalidar su mandato, Molina mandó a cavar un pozo en una histórica plaza con el fin de convertirlo en un punto verde. Justo en Bernal este, ahí donde recala su electorado más fuerte. La respuesta fue inmediata: los vecinos unieron palas y volvieron a poner la tierra en su lugar en una imagen que bien podría servir para graficar sus aspiraciones políticas.
Es que según las encuestas locales, la campaña para la reelección de Molina no levanta. Y, en consecuencia, se le animan todos. Y todas. Una de las primeras que salió a dar a conocer sus intenciones fue Mayra Mendoza, diputada nacional y referente de La Cámpora, que cuenta con la venia de Cristina de Kirchner y que, pese a ser de las que más mide, en caso de que el peronismo decida ir unido deberá enfrentar a un peso pesado local: Francisco “Barba” Gutiérrez. Según un concejal afín, el exintendente (entre 2007 y 2015) “va a salir a jugar con todo. Es el candidato más conocido. Hasta los que no lo quieren lo ven mejor que a Martiniano”.
Pero no son los únicos allegados al peronismo que aspiran al sillón local. La figura de Aníbal Fernández, quien anunció que se presentará como precandidato a concejal de Pinamar, todavía tiene peso en el municipio que gobernó entre 1991 y 1995. El concejal Matías Festucca, que en 2017 sumó casi 140 mil votos y perdió por cerca de 3300 sufragios ante el candidato del oficialismo, cuenta con el visto bueno del ex jefe de Gabinete de Cristina y se suma a la lista de interesados en la intendencia. En la misma línea se encuentra Ángel García (Juntos por Quilmes), a quien Fernández, en la época que usaba la 10 local (en términos futboleros), definía como su número 5. Pese a que los conocidos aseguran que es una relación política que está rota, a la hora del rearmado nunca se sabe. “Hay muchos candidatos que se presentan con el fin de luego quedar bien posicionados para ser primeros en las listas de concejales”, asegura un opositor local.
La lista la completan Roberto “Gallo” Gaudio, referente local de trayectoria y exfuncionario del ex intendente Sergio Villordo (2003-2007); Julio Nieto, delfín de Ricardo Etchegaray (ex titular de la AFIP) y otras veces candidato pero que nunca superó el 4 por ciento; Luis Bratti, quien suele aparecer en la foto con algún representante del peronismo nacional; Alejandro de Fazio, que en su momento se pasó del FpV al Frente Renovador y se encolumna a la candidatura de Sergio Berni en Provincia; y Walter de Giusseppe, el aspirante de Miguel Pichetto a nivel local.
Pero Molina no sólo tendrá que medirse con la oposición. Luego de la victoria interna en La Pampa, el radicalismo se envalentonó y, en caso de que no lo bajen desde arriba, se plantó de cara a una interna con el fin de terminar la “dedocracia”. El diputado provincial Fernando Pérez, quien fue secretario de Gobierno de Molina, ya recorre el municipio con críticas al actual intendente. No es el único interno que le hace frente. Lilita Carrió, una de las primeras en arremeter contra el actual intendente, dejó en evidencia sus motivos. Mónica Frade, la abogada que lleva adelante la mayoría de las denuncias de la representante de la Coalición Cívica, es de Quilmes y quiere lanzarse.
Todos coinciden en lo mismo: el ciclo de Molina está terminado. “Tenemos un intendente que no sabe hablar. No puede ser que no pueda sostener ni una entrevista con un medio local. Lo corrés un poco, y no sabe qué hacer”, dicen desde las oficinas internas. Los pronósticos ponen al Barba Gutiérrez y a Mayra Mendoza como principales competidores. El primero por estructura; la segunda por paladar negro. Y as encuestas nacionales son claras: el 28 por ciento que Macri colecta en Quilmes no le alcanza a Molina para ganar. Para eso debería sumar más de un 12 por ciento de corte de boleta en un municipio en el que eso nunca pasó. Así las cosas, habrá qué ver de qué manera sale a jugar un intendente cada vez más solo.
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