De traje gris y evidentemente inquieto, el exmandatario tomaba nota de las escuchas telefónicas que la Fiscalía esgrimió como pruebas de su presunto vínculo con La Línea, una mafia que cobraba sobornos por importar mercancías defraudando al fisco. Ahora la Justicia debe decidir si lo imputa por los cargos de asociación ilícita, cohecho pasivo y defraudación aduanera y, en su caso, si esperará el juicio en prisión como su exvicepresidenta Roxana Baldetti, procesada en el mismo caso.
"Este es el momento más difícil y más duro que me ha tocador vivir en 64 años", dijo a una radio local. "Pude salir del país, pude pedir asilo político, pero escogí el camino que debe escoger cualquier hombre que quiere construir un país y que quiere responder a la Justicia".
Aunque el exmandatario negó todos los cargos y se resistía a renunciar a la luz de la investigación liderada por los fiscales y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), respaldada por la ONU y Estados Unidos, las presiones para que renunciara recrudecieron en la sociedad.
"Les pido paciencia. Por eso me he sometido a los procesos, para que Guatemala pueda seguir adelante y para que no haya violencia, ni derramamiento de sangre", agregó, antes de llegar a tribunales bajo una fuerte escolta policial y sin esposas.
Cientos de guatemaltecos se lanzaron a las calles para celebrar cantando y agitando banderas la partida de Pérez Molina, que sacudió la escena política poco antes de las elecciones presidenciales del domingo.
Ahora las riendas del país pasarán a manos del vicepresidente, Alejandro Maldonado, que prestó juramento para completar el período de cuatro años que termina en enero. Pérez Molina, que había llegado al poder prometiendo "mano dura" contra el crimen, quedó totalmente aislado en las últimas semanas tras la renuncia de gran parte de su Gobierno y en medio de manifestaciones multitudinarias exigiendo su salida.
Esta turbulencia dejó en segundo plano la campaña para las reñidas elecciones del domingo. El empresario opositor Manuel Baldizón y el presentador de televisión Jimmy Morales llegan como favoritos para los comicios, pero sin los votos suficientes para eludir una segunda vuelta el 25 de octubre, según sondeos.
| Agencias Reuters, EFE y AFP |


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