16 de febrero 2009 - 00:00

Retamoza, entre Piazzolla y Barbieri

Retamoza, entre Piazzolla y Barbieri
Fuertemente asociado con el jazz, el saxo entró tarde al tango. Hay experiencias con vientos de lengüeta en las antiguas orquestas de Lomuto y en las formaciones grandes de Mariano Mores o Francisco Canaro. Pero el papel solista le llegó sólo cuando Astor Piazzolla se asoció con Gerry Mulligan para aquel impresionante álbum que se llamó «Reunión cumbre», editado en 1974. Poco antes (en el 72), el Gato Barbieri había escrito la música para la película «Ultimo tango en París»; aunque más allá del nombre del film aquello que sonaba no era estrictamente un tango.
No es casual entonces que Jorge Retamoza -un músico formado en el jazz y en la música clásica- vuelva sobre Piazzolla y sobre el Gato, y en este disco (el cuarto de Tango XXX), pueda escucharse el tema central de la película de Bertolucci y la fuerte herencia estilística del bandoneonista marplatense.
Retamoza va del tango tradicional («Amores de estudiante», «Mal de amores», «La cachila»), ejecutado con un sonido moderno a sus composiciones («Instalación», «Como aquellos», «Bar El Olvido», «Año nuevo/Vectores»; o «Engranaje» de su compañero Rubino), en las que conviven el tango post piazzolleano y la música culta del siglo XX.
El citado Matías Rubino en bandoneón, Alejandro Kalinoski en piano, Lautaro Guida en contrabajo y Daniel Míguez en batería completan este muy buen quinteto que tiene a Retamoza como solista en saxos. Y hay invitados como Quique Sinesi, Pepe Motta, Daniel Gómez y un cuarteto de cuerdas.

Dejá tu comentario