27 de julio 2012 - 00:00

Show desinformativo de la TV siria: ‘‘Todo está bien’’

La ciudad de Alepo, capital económica de Siria, es el centro de las miradas internacionales por estas horas. Hacia allí aceleró el envío de tropas el régimen de Bashar al Asad, al tiempo que unos 1.500 rebeldes también llegaron para reforzar las posiciones insurgentes. Fue definida como la «batalla decisiva». La guerra también se juega en las versiones de ambos bandos. Mientras los rebeldes afirman controlar el 50% de Alepo, la TV del régimen presenta una versión tragicómica del conflicto. En tanto, ayer abandonaron Damasco 25 argentinos, en un operativo coordinado por la Cancillería. Varias decenas permanecen en el país árabe.

El humo atestiguaba ayer que fuerzas del régimen continúan el bombardeo de la ciudad de Homs, una de las cunas de la revuelta contra Bashar al Asad. La imagen fue tomada por el canal Shaam News.
El humo atestiguaba ayer que fuerzas del régimen continúan el bombardeo de la ciudad de Homs, una de las cunas de la revuelta contra Bashar al Asad. La imagen fue tomada por el canal Shaam News.
Beirut - Al mirar la televisión estatal siria, sus divertidas telenovelas y sus «talk shows» descabellados, el espectador puede preguntarse si el conflicto existe realmente. Hizo falta un atentado sin precedentes y combates en Damasco para que la cadena hablara un poco de la realidad.

Desde que hace más de 16 meses estalló una revuelta popular que con el tiempo se transformó en conflicto armado, el canal oficial dedicó la mayor parte de sus programas a temas anodinos como la dieta vegetariana, la preservación del patrimonio y hasta clases de aerobic para transmitir a los espectadores una sensación de normalidad.

Después del atentado del 18 de julio, que costó la vida a cuatro altos responsables de la seguridad, y de combates en la capital siria, extremadamente vigilada, el tono de la televisión estatal cambió y las imágenes se volvieron más crudas.

El canal mostró por primera vez cuerpos ensangrentados de rebeldes o de soldados declarando orgullosamente que «limpiaron» la capital de los «terroristas a pedido de los habitantes». Estas imágenes que pretendían «tranquilizar» a la población, se transmiten normalmente durante el noticiero que repite incansablemente la versión del régimen: «Siria se enfrenta a una conspiración», «Siria no cederá», «los terroristas intentan crear el caos».

Paralelamente, el canal estatal difunde desde hace varios días propaganda bélica que muestra, bajo un fondo musical patriótico, imágenes de maniobras y consignas celebrando «nuestras valientes Fuerzas Armadas», luchando en varios frentes contra los rebeldes.

Delante de canales árabes transmitidos por satélite, como Al Yazira y Al Arabiya, criticados por el régimen por su inesperada cobertura continua de las revueltas, la consigna es: «nuestra voz es más fuerte, nuestra imagen es más nítida».

Mientras que el país se desangra, los telespectadores sirios se levantan de la cama frente a imágenes de un joven que les explica cómo «desarrollar sus bíceps y sus tríceps».

Poco antes de que estallaran los combates en la capital a mediados de julio, el titular de un informe en inglés era: «El verano en Damasco es encantador y aún más gracias a los jacarandás».

Frente al estallido de los combates, la televisión interrumpió sus programas y envió a un corresponsal al barrio de Midan, cerca del centro, para mostrar que «todo está bien».

Transmitiendo en directo, el cronista entrevistó a algunos automovilistas, visiblemente asustados, cuando de repente se escucharon ruidos de explosiones y disparos. Este video se ha convertido en el hazmerreír de los activistas en internet.

Considerada como una herramienta de desinformación pura por los militantes hostiles al régimen, la televisión estatal -la única autorizada en las tiendas y en los lugares públicos, principalmente en Damasco- ni siquiera convence a los seguidores del régimen.

Agencia AFP

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