El 21 de septiembre la Reserva Federal anunció lo que se conoce como Operación Twist, adquirir con el producido del vencimiento o la venta de títulos a menos de 3 años que tenía en cartera, títulos del Tesoro con vencimientos entre 6 y 30 años por unos u$s 400.000 millones. Con esto buscaba prolongar la duración del portfolio de la Fed y reducir el costo del dinero de largo plazo para estimular la recuperación económica, en particular en el sector hipotecario (el 30 de septiembre la Fed de Nueva York presentó un paper ensalzando la operación, tal vez para minimizar algunas de las crecientes críticas). El 3 de octubre comenzaron las compras de los títulos largos (son 13 operaciones al mes) y el 6, las ventas de los cortos (son 6 operaciones al mes). El 22 de septiembre las tasas de 13 semanas 5 y 10 años marcaron el mínimo de 2011, el 3 de octubre lo hicieron el Dow y la tasa a 30 años y el 6 Freddie Mac anunciaba que la tasa hipotecaria a 30 años tocaba su mínimo histórico en un 3,94% anual (el 22 de septiembre estaba en el 4,09%). Desde el 21 de septiembre el diferencial entre los bonos de 30 años y las notas a 13 semanas creció 20b.p. con las notas a 5 años creció 2b.p., y se redujo sólo con los bonos a 10 años en 11b.p. (las tasas efectivas crecieron 2b.p. a 13 semanas, 19b.p. a 5 años, 32b.p. a 10 años y 21b.p. a 30 años); la tasa hipotecaria trepó 3b.p., los MBS perdieron en promedio u$s 2 y el Dow avanzó un 6,1% (tomando los datos a partir del 3 de octubre el spread temporal se empinó mucho más). Treinta días pueden no ser muchos para sacar conclusiones (existieron otros factores) pero hasta ahora la «Operación Twist» es un fracaso (el viernes la Fed sugirió que tomaría medidas adicionales): la Fed viene poniendo plata y el mercado en lugar de arbitrar tasas se la está llevando, ¿a dónde? Las crisis de Europa (cuatro: Grecia, los bancos, España e Italia, y la falta de acuerdos) son importantes y una marquetinera excusa para explicar lo que pasa en Wall Street (con suerte hay algo concreto el miércoles), pero aun con buenas noticias (los balances vienen mixtos) las subas sin dinero son difíciles e insostenibles. El viernes el Dow voló un 2,31% a 11.808,79 puntos -por el motivo que usted quiera-, ganando el 1,41% en la semana.
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