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Sin reservas para deuda
Periodista: ¿Cómo ve el panorama económico de cara al cierre del año?
Miguel Kiguel: Va a depender mucho del escenario internacional. Si no se desboca y no entramos en pánico, no debería ser un escenario negativo. Obviamente que habrá más turbulencias que en la primera mitad del año. En el plano local, las condiciones seguirán siendo favorables porque se esperan tasas bajas en el mundo y los precios de la soja se sostienen bien.
P.: ¿Existe alguna amenaza para la economía local?
M.K.: La mayor amenaza es una depreciación del real y eso va a haber que monitorearlo de cerca. Además está la desaceleración del crecimiento, que está en los pronósticos de todos. Otro tema importante -sin duda- son las políticas cambiarias, porque venimos de un período muy largo de tipo de cambio estable, en el que se depreció muy poco. Ya se empiezan a ver presiones a la depreciación. Habrá que ver cómo el Banco Central maneja eso sin tocar las reservas y sin que se le escape la tasa de interés. Además, será importante seguir de cerca los aumentos salariales. Este año ya está jugado, pero 2012 será crítico.
P.: ¿Preocupa la caída de las reservas del BCRA?
M.K.: Las reservas están casi en u$s 50.000 millones, aunque bajando con las ventas que viene realizando el Central. Si bien no hay información, se presume que el BCRA ha estado tomando deuda de otros bancos centrales, aunque a montos muy chicos. No veo grandes problemas, aunque todo indica que estamos en un período en el que están cayendo. Ya no hay superávit en la cuenta corriente, hay salida de capitales y el Gobierno quiere desendeudarse. En el caso de las de libre disponibilidad -con un tipo de cambio que no se deprecia a la velocidad que sube la base monetaria- para el año que viene se habrán acabado.
P.: Habló del real como una de las preocupaciones. ¿Hasta dónde se puede mover la moneda brasileña sin ocasionar serios problemas a la Argentina?
M.K.: Mientras el real esté entre 1,70 y 1,75 no le pondrá mucha presión a la Argentina. El problema de la política cambiaria local es que ya no hay espacio para que suban los costos sin afectar la competitividad de las exportaciones, sobre todo en lo que se refiere a los sectores de servicios e industria. La Argentina podría devaluar más, pero podría aumentar la inflación o que se sigan dolarizando las carteras. Habría menos pesos y crecería menos el crédito. Hoy hay menos capacidad de respuesta. Un tema que hay que empezar a mirar son las retenciones, sobre todo a exportaciones de bienes y servicios y de bienes industriales. Se pusieron en un país más competitivo y llegó el momento de pensar en bajarlas. El caso de la soja, cuyo precio sigue subiendo, es diferente.
Entrevista de Ignacio Ros


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