“Sólo sangre, trabajo, lágrimas y sudor”

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 Siempre se puede contar con que los americanos harán lo que es correcto, una vez que acaben con todas las otras posibilidades (W. Churchill). Aunque más no sea por esto, las perspectivas norteamericanas son mejores que las europeas. Es cierto que hay un sinnúmero de grandes problemas (en 8 días el Supercomité decidiría los recortes del Presupuesto, según la FEDSF la chance de una recesión en 2012 es mayor al 50%, el desempleo, etc.), pero calladamente hay muchas otras cosas que se están haciendo bien: reconociendo la caída del turismo se mejoró el sistema de otorgamiento de visas, se flexibilizó la residencia para inversores jubilados, etc. Frente a esto vemos en Europa cómo la teutona Angela Merkel sigue la lógica panzer de salir hacia adelante, promoviendo una comunidad más pequeña e integrada, lo que no hace sino alimentar la especulación contra los países que se quedarían afuera del nuevo orden. Así, ayer la tasa de los bonos italianos a 10 años volvió a sobrepasar el 7%; de los españoles, el 6,22%; y de los franceses el 3,6%. Es cierto que el anuncio que Súper Mario (Monti el tecnopremier italiano) anunciaría en horas su plan maestro y su tecnogabinete, coincidió (+/-) con la recuperación del Dow a mediodía; pero el hecho que el Nasdaq ganara un 1,09% en tanto el Promedio apenas subió un 0,14% a 12.096,16 puntos (WallMart fue el papel estrellado de una jornada en que los datos marco -como en los últimos dos meses- fueron en su mayoría positivos) sugiere que esto tuvo más que ver con el enfrentamiento velado que hay entre Warren Buffet y George Soros (las figuras más verborrágicas tras estas fuerzas). Luego que el oráculo de Omaha, quien eludió históricamente los papeles tecnológicos, anunciara el lunes que se había posicionado en IBM, ayer fue el turno del húngaro quien incrementó substancialmente su posición en Apple y Microsoft. Ayer Mario Monti anunció que se atornillará hasta 2013 y que no harán falta sangre ni lágrimas para salir de la crisis. En su primer discurso de 1940 a los ingleses Churchill dijo: No tengo nada que ofrecer, sino sangre, trabajo, lágrimas y sudor. Adivine quién es/fue el estadista.

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