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Tasas bajas y más emisión fogonean compra de dólares
• Ahora la ANSES salió a colocar plazos fijos.
• El Central se resiste a subir rendimientos
Mercedes Marcó del Pont
«Si la tasa interbancaria (call money) se mantiene en el 9% y el dólar sube ahora a una tasa anualizada del 12%, es lógico que los bancos optemos por comprar divisas financiándonos muy barato en pesos», explicaba ayer el gerente financiero de un banco extranjero. Para colmo, esta demanda de divisas fogoneada por un financiamiento muy barato de pesos coincide con una reducción de la demanda de dólares por parte del sector agroexportador por motivos estacionales.
Los bancos aumentaron la tasa de plazos fijos en el último mes, pero a cuentagotas. Una tasa del 10% pasó ahora al 11,5%, mientras que para el segmento de grandes clientes subió hasta niveles cercanos al 13%. Con eso consiguieron revertir la caída de depósitos que se notó en junio, pero no mucho más.
Un dato notorio de las últimas semanas es la participación de la ANSES en el mercado. El organismo previsional ya venía vendiendo dólares para complementar la oferta del BCRA y así evitar una exagerada pérdida de reservas. Pero ahora también salió a colocar agresivamente plazos fijos en los bancos privados, con el objetivo de frenar la merma de depósitos y al mismo tiempo poniéndole un techo al incremento de tasas. Se calcula que la institución que preside Diego Bossio incrementó el caudal de depósitos a plazo en no menos de $ 1.000 millones en el último mes. Esto le permitió al BCRA, por ejemplo, informar que los plazos fijos habían superado por primera vez los $ 100.000 millones.
La entidad que preside Mercedes Marcó del Pont también continúa con su plan para inyectar pesos, pero ya no a través de la compra de dólares (porque prácticamente vende todos los días), sino con las licitaciones de LEBAC y NOBAC. Ayer sumó al mercado otros $ 900 millones y ya acumula cerca de $ 8.000 millones desde que comenzó con esta postura a principios de julio. «Si no actuamos de esta manera, corremos el peligro de que se seque el mercado de pesos, ya que la venta de dólares actúa en forma contractiva», aclararon en la institución.
Con tasas que no invitan a ahorrar en moneda local, los pesos que inyecta tanto la ANSES como el BCRA se aplican a la compra de dólares. Para colmo, en las últimas semanas se encareció la cobertura de dólar a futuro. La tasa implícita que se ubicaba en cerca del 10% para el plazo de dos o tres meses, saltó a más del 12% en las últimas semanas.
De esta forma, los inversores tienen más incentivo a comprar divisas en el mercado contado «spot» que pagarlos más caros en los futuros. Pero el BCRA parece haber entendido el mensaje: por eso ayer se produjo una reducción en la tasa implícita (por debajo del 12%) para los contratos a octubre y principalmente noviembre (es decir los dos vencimientos posteriores a las elecciones presidenciales).
El Central vendió ayer no sólo u$s 70 millones en el mercado contado, sino que además negoció otros u$s 200 millones a futuro para suavizar la demanda de billetes. Pero es probable que en las próximas semanas precise bajar más los precios de los contratos a futuro para tentar a los inversores.
La apuesta del Gobierno es que esta demanda se revierta luego del 23 de octubre, cuando a los inversores les quede claro que no se está pensando en una devaluación. «La gente piensa que luego de las elecciones se prepara un salto más brusco del dólar. Pero no es así, cuando el mercado se dé cuenta bajará drásticamente la demanda de divisas, como ya sucedió en otros períodos electorales», confían en el BCRA.


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