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Tercera baja en Wall St. (todos vuelven al oro)
Wall Street cerró finalmente con una caída menos trágica de lo que se preveía, aunque acumuló tres jornadas consecutivas de pérdidas.
La jornada resultó así menos trágica de lo que se preveía al inicio, cuando la Bolsa de Nueva York (NYSE) puso en marcha la llamada «Regla 48», que permite suspender la difusión pública de precios de mercado antes de abrir las negociaciones cuando la condiciones de volatilidad extrema amenazan con causar retrasos en el inicio de la sesión. Los nervios entre los inversores venían precedidos con la jornada del lunes, que fue festiva en Estados Unidos pero en la que las Bolsas europeas acabaron con grandes descensos, después de que aumentaran los temores sobre la verdadera dimensión de la crisis de deuda en la zona euro y sobre una posible nueva recesión mundial.
Ayer las principales plazas europeas cayeron moderadamente, por encima del 1%, excepto Londres y Zurich, que cerraron al alza, y en concreto el mercado helvético avanzó el 4,2%, después de que el Banco Nacional Suizo decidiera limitar el tipo de cambio mínimo del euro en 1,20 franco (ver aparte). Con una tendencia más moderada en el Viejo Continente y teniendo en mano los últimos datos sobre el sector servicios en EE.UU., que aceleró su crecimiento en agosto y creció más de lo previsto, según el Instituto de Gestión de Suministros (ISM), los inversores estadounidenses trataron de relajar la tendencia bajista.
Igualmente el rojo fue el color predominante en Wall Street, donde todos los sectores cerraron con pérdidas generalizadas, entre las que destacaron las del sector energético (-1,36%), las del transporte (-1,2%) y principalmente las del financiero, que perdió en su conjunto el 1,84%.
La presión sobre las entidades financieras estadounidenses siguió después de que el viernes el Gobierno de Barack Obama interpusiera un pleito contra más de una docena de bancos por engañar a los inversores sobre la calidad de los valores respaldados por hipotecas vendidas durante la «burbuja» inmobiliaria. El que más presión siente es el Bank of America, que lideró las pérdidas en el Dow al caer el 3,59% a 6,99 dólares, el mismo precio al que cerraron el día anterior que el magnate Warren Buffett saliera en su ayuda y anunciara el pasado 25 de agosto la inyección de u$s 5.000 millones en el mayor banco de Estados Unidos. JP Morgan Chase también se vio castigado por la presión sobre los bancos y perdió el 3,44%, mientras que Citigroup bajó el 2,46%, Goldman Sachs el 2,34% y Wells Fargo el 1,16%, entre otros.
Ante el ambiente de temor y escepticismo que impera en los mercados, los inversores se decantaron una vez más por inversiones consideradas refugio, lo que hizo que la onza de oro superara en Nueva York los u$s 1.900 (u$s 1.923,7) durante una sesión que finalmente cerró situada en u$s 1.873,3. Por su parte, esa misma tendencia llevó a que la rentabilidad de la deuda pública estadounidense a diez años retrocediera hasta mínimos históricos durante una sesión en la que se estabilizó alrededor del 1,97%, mientras que el dólar ganó terreno ante otras monedas como el euro, que se cambió por 1,3997 dólar.
Los inversores esperan esta semana bursátil, más corta de lo habitual en Estados Unidos, escuchar las ideas que exponga mañana ante el Congreso Barack Obama, sobre la revitalización de la economía y la creación de empleos, para ver si existe un poco de luz al final del túnel.
Agencia EFE


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