Así lo informaron las autoridades sauditas que advirtieron que el número de víctimas podría acrecentarse, porque muchos entre los heridos estaban en graves condiciones. Testigos dijeron haber visto un montón de cadáveres envueltos en la Ihram, la estola blanca utilizada para el peregrinaje y que la tradición quiere que sea luego conservada para servir también de sudario para la sepultura después de la muerte. El incidente que tuvo mayores consecuencias se remonta a 1990, cuando 1.426 personas perdieron la vida, siempre como consecuencia de avalanchas humanas, en un túnel peatonal.
La tragedia ocurrió en Mina, una localidad a cinco kilómetros de La Meca donde los participantes de Hajj tomaban parte en uno de los rituales centrales del evento, la "lapidación del diablo", lanzando piedras contra tres muros. En Mina se establecen carpas para hospedar a 160.000 peregrinos. Y según una enviada de la televisión panárabe Al Jazira, Basma Atassi, la multitud se asentó lejos de los tres muros de piedra, sobre una de las arterias que conectan a varias de las tiendas reagrupadas, aquélla llamada "Calle 204". Las causas no son aún claras. El Ministerio del Interior abrió una investigación y las primeras hipótesis indican como posibles causas el hacinamiento y el hecho de que una parte de los peregrinos no respetó el sentido único de la vía peatonal.
| Agencias AFP y ANSA |


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