28 de agosto 2018 - 00:00

Tras explosión, redireccionan fondos para obras

En reacción tras la trágica explosión del 2 de agosto en la Escuela 49 de Moreno, el Gobierno de María Eugenia Vidal confirmó ayer la decisión de redireccionar los fondos de infraestructura escolar que a esta altura del año no hayan sido asignados para destinarlos a obras "prioritarias" de gas, electricidad y mampostería que garanticen la seguridad en los colegios.

En los hechos, las obras ya iniciadas continuarán, pero las que no arrancaron aún serán replanificadas para el año que viene.

En sintonía, la administración de Cambiemos le pidió a los intendentes que incrementen el porcentaje de fondos nacionales para obras en los colegios.

La medida fue oficializada ayer ante gremios docentes en una mesa técnica sobre infraestructura que se desarrolló en la Dirección General de Cultura y Educación.

El telón de fondo es tenso: la muerte de la vicedirectora Sandra Calamano y del auxiliar Rubén Rodríguez disparó la suspensión de clases en centenares de escuelas del Conurbano, en un mix que combinó razones de infraestructura con medidas de protesta propias de los directores, en línea solidaria con el colegio de Moreno.

De hecho, ayer -a casi un mes de la explosión por la pérdida de gas- permanecían cerradas unas 400 escuelas en el Gran Buenos Aires, incluidas más de 200 de Moreno.

Mientras tanto, continúa el relevamiento especial sobre las escuelas desplegado por el Ejecutivo tras la explosión, que incluye pruebas de testeo en el plano de la electricidad, el gas y la mampostería, y la definición y derivación de las obras necesarias en cada caso.

El encuentro de ayer -acordado en la paritaria salarial del jueves- se dio en la antesala además de la huelga de 72 horas que dispararán hoy los gremios (ver aparte). Pese al paro, hoy habrá un encuentro sobre condiciones laborales y, mañana, sobre salud laboral.

A la reunión, los gremios (no estuvieron los secretarios generales) llegaron con duros reclamos -con fotos- sobre el deterioro de la infraestructura. Los interlocutores fueron el director provincial de Consejos Escolares, Marcelo Di Mario, y el director general de Administración, Francisco Pigretti. Pero los dirigentes pidieron la presencia de autoridades de la Subsecretaría de Educación y exigieron "la emergencia edilicia".

Allí los funcionarios confirmaron el redireccionamiento de recursos, y defendieron la política de infraestructura escolar, que este año contempla una inversión de $ 5.200 millones ($3.400 millones de fondos para intendentes y $1.800 millones de la provincia).

En esa línea, desde el Gobierno recordaron la decisión de Vidal de acordar a principios de año con 123 intendentes que una tajada -de entre el 40% y el 50%- del Fondo Educativo Nacional esté destinado a obras. "Hasta 2017 el Fondo Educativo Nacional era usado por cada intendente según su criterio", dijeron a Ámbito Financiero, y apuntaron al intendente de Moreno, el kirchnerista Walter Festa, al que señalan por haber utilizado el 84% de esos recursos durante 30 meses - $275 millones- en salarios, y "en ninguna obra".

Los funcionarios también pidieron a los gremios que colaboren en que, una vez que cada escuela tenga el "alta" técnica (en Moreno hay 30), el directivo acceda a volver a dictar clases.

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