24 de septiembre 2015 - 00:00

UE: divisiones socavan pacto por refugiados

Bruselas - Los jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea (UE), después de horas de tensión y discusión, acordaron ayer una partida extra de 1.000 millones de euros para financiar los campos de refugiados cercanos a las zonas de conflicto, una medida con la que esperan empezar a poner fin a la actual crisis humanitaria en el Viejo Continente.

La cita, marcada por la discordia y los cruces verbales entre los máximos dirigentes europeos, comenzó con duras críticas a los países que se oponen a la redistribución de los solicitantes de asilo, entre ellos Hungría, que amenazó con cerrar su frontera con Croacia si los europeos no protegen conjuntamente la frontera griega. Una de las primeras conclusiones de la cumbre fue la aprobación de una partida extra de 1.000 millones de euros para los programas del Acnur, la agencia de la ONU para refugiados, y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) en campos de refugiados cercanos a zonas de conflicto, como el que vive Siria desde hace más de cuatro años, informó la cadena Al Yazira.

Poco antes del inicio de la cumbre extraordinaria celebrada en la capital de Bélgica, el presidente francés, Francois Hollande, y el primer ministro belga, Charles Michel, cuestionaron el curso de Hungría, la República Checa, Rumania y Eslovaquia. Esos cuatro países votaron en contra del plan aprobado el martes por la UE para repartir a 120.000 refugiados que llegan a Europa entre los países miembro. Eslovaquia declaró públicamente que no va a ponerlo en práctica.

Hollande dijo que aquellos que no comparten los valores europeos deben preguntarse si su lugar está dentro de la UE. "Los que no respetan estos valores, los que no quieren respetar estos principios, deben preguntarse por su presencia en el corazón de la UE", dijo el presidente francés a la prensa en Bruselas. Por su parte, Michel subrayó que los Estados miembro de la UE que no respeten la decisión de redistribuir a los refugiados deberán enfrentar sanciones. "Es inaceptable que algunos países europeos consideren sistemáticamente a Europa como cajero automático para financiar su desarrollo, sus infraestructuras, y sistemáticamente, al mismo tiempo, se niegan a mostrar su solidaridad", agregó Michel.

A su turno, el premier húngaro, Viktor Orban, afirmó que Grecia no puede proteger sola la frontera exterior de la UE. Por eso "voy a proponer que nosotros, los europeos, protejamos juntos la frontera griega, si Grecia como país soberano lo aprueba", declaró Orban. En caso de que su propuesta no sea escuchada, Hungría cerrará la frontera con Croacia, advirtió. El tratado de "Schengen nos obliga a hacerlo", dijo el jefe de Gobierno húngaro.

La valla que ya se propone separar ambos países estará lista antes del fin de semana. Hace ocho días Hungría construyó una valla fronteriza de alambre de 175 kilómetros para frenar la llegada de refugiados desde Serbia. Desde entonces, más de 30.000 personas de Medio Oriente y Asia llegaron a Croacia.

Agencias DPA, ANSA y EFE

Dejá tu comentario