31 de octubre 2011 - 00:00

UE promete aplicar medidas “rápidamente y con rigor”

Fuertes medidas de seguridad comenzaron ayer en Cannes para recibir a los líderes del G-20 el próximo jueves. A pesar del paisaje urbano, se temen importantes manifestaciones del movimiento de «indignados».
Fuertes medidas de seguridad comenzaron ayer en Cannes para recibir a los líderes del G-20 el próximo jueves. A pesar del paisaje urbano, se temen importantes manifestaciones del movimiento de «indignados».
Bruselas - Por sí sola la Unión Europea no puede resolver la crisis de las deudas soberanas y por lo tanto decidió mostrar sus cartas, pidiendo explícitamente ayuda a sus socios del G-20, cuyos líderes se reunirán el próximo jueves y viernes en Cannes. «Nosotros hemos hecho nuestra parte, pero sirve la ayuda de todos para asegurar la reactivación global y el crecimiento», escribieron los presidentes de la Comisión y del Consejo europeos, José Manuel Durao Barroso y Herman Van Rompuy, respectivamente, a sus socios del G-20. En la carta enviada el sábado a los demás líderes del grupo y divulgada ayer, Barroso y Van Rompuy aseguran que los países europeos aplicarán las medidas anticrisis «rápidamente y con rigor», asegurando al mismo tiempo que la UE tiene confianza en el hecho que estas medidas «contribuirán a llegar a una rápida solución de la crisis».

La misiva contiene sin embargo otro mensaje muy claro, visto que ambos líderes destacan que para volver a encontrar el sendero de la expansión los diferentes países del G-20 deben apuntar hacia «un objetivo idéntico» y al mismo tiempo tener «sentido de responsabilidad común». En Cannes intentará «restablecer la confianza global, sostener el crecimiento y el empleo, y mantener la estabilidad financiera», indica además la carta. Los europeos consideran por otra parte clave el apoyo de EE.UU. al Fondo de Rescates, a través del FMI (cosa que ya el Reino Unido ha descartado).

Pero una de las claves de la cumbre del G-20 pasará por la reforma del sector financiero: quieren que los bancos aumenten considerablemente sus reservas de capital (como hicieron los europeos); pretenden prohibir el pago de sueldos y bonificaciones excesivas en el sector; aspiran a que en el futuro ninguna firma financiera podrá ser demasiado grande para quebrar; planean una supervisión más estricta de las actividades financieras y nuevos criterios internacionales para la insolvencia de bancos y otras entidades.

Agencias DPA, EFE, Reuters y ANSA

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