6 de enero 2015 - 00:00

Un problema tras otro

El Rolfi Montenegro concentró el domingo por la noche y ayer se entrenó con el resto del plantel, a pesar de que el técnico Jorge Almirón le avisó que no lo iba a tener en cuenta.
El Rolfi Montenegro concentró el domingo por la noche y ayer se entrenó con el resto del plantel, a pesar de que el técnico Jorge Almirón le avisó que no lo iba a tener en cuenta.
 Bajo un absoluto hermetismo, el plantel de Independiente tuvo ayer su primer entrenamiento de la pretemporada con la presencia del Rolfi Montenegro, que cuando no lo esperaban fue a la concentración y los dirigentes tuvieron que conseguirle de apuro una habitación en el hotel. Montenegro se cambió y formó parte del entrenamiento con absoluta normalidad, llevando a cabo los mismos ejercicios que el resto de sus compañeros.

Los directivos apuestan a resolver la rescisión del contrato del jugador, a quien no quieren en la comisión directiva encabezada por Hugo Moyano. Esto no parece una tarea sencilla, ya que la intención del mediocampista, tal como lo adelantó su representante, Alejandro Bouza, es cobrar todo el año que le queda de contrato antes de dar por terminada su relación con la institución de Avellaneda.

Otro problema que le surgió ayer a la directiva roja fue la continuidad de Sebastián Penco, quien no se presentó a entrenar y fue intimado por el club. Ayer, tres directivos se reunieron con el representante del delantero, quien les comunicó que si no liberaban a Penco para ira a jugar a Once Caldas por la deuda que mantienen con del jugador de 650 mil pesos, quedará libre en junio y el club no recibiría un peso.

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