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Ya es ley creación de Banco del Sur y ahora el país debe aportar
Fue la primera sesión de Diputados tras las primarias del 14 de agosto. El santafesino Jorge Obeid y Graciela Camaño estuvieron entre los más activos. Agustín Rossi descansó tranquilo. Eduardo Fellner volvió a presidir.
No hubo casi debate, y todas fueron loas al proyecto oficial que no hace más que ratificar el tratado constitutivo de ese banco. Ni siquiera se puso mucho reparo en los costos para el país, que los tendrá y serán importantes.
La Argentina tendrá un aporte inicial de $ 400 millones que quedarán autorizados en una partida del Presupuesto 2012. Eso sucederá, de todas formas, cuando el resto de los países termine de ratificar el acuerdo, ya que de los 7 miembros sólo Venezuela, Ecuador y Bolivia completaron el trámite.
El proyecto total contempla la integración de un capital inicial de u$s 7.000 millones para su puesta en marcha.
La Argentina, Brasil y Venezuela, como miembros fundadores, suscribirán acciones Clase A por u$s 6 mil millones, a razón de u$s 2 mil millones cada uno. Para hacerlo, el país tendrá cinco años, de ahí que este primer aporte termine siendo de 400 millones de dólares y no la mitad, como se anunció en un principio en el Congreso.
Todas las bancadas apoyaron la aprobación: por 210 votos afirmativos y 6 abstenciones la ratificación quedó convertida en ley. Fue sin debate, aunque curiosamente luego se habilitó la lista de oradores nuevamente casi para un ejercicio de festejo.
El kirchnerismo comenzó festejando y lo siguió la UCR. El radical jujeño Miguel Giubergia reconoció directamente: «En el contexto en el que hoy nos encontramos es una buena noticia». Se refería a la crisis internacional y la utilidad que puede presentar el banco en esa situación.
Alfonso Prat Gay, por la Coalición Cívica, apoyó pero pidió bajar a la tierra: «No pensemos que con el Banco del Sur nos aislamos de lo que puede venir el exterior», arrancó. «Se trata de un instrumento adecuado para obras de infraestructura y desarrollo, pero no es un vehículo para mitigar la crisis internacional».
Prestigio
El PRO, finalmente, terminó apoyando la medida: «Vamos a ganar prestigio y liderazgo político en la unificación de la integración sudamericana», dijo Federico Pinedo en un tono impensado meses atrás.
A partir de la ratificación de todos los miembros, el Banco del Sur podrá actuar como prestamista, una suerte de sustituto del FMI en ese rol, para Sudamérica.
Ecuador, Uruguay, Bolivia y Paraguay serán los que menos aporten y a la vez tendrán un plan de 10 años para hacerlo. Los otros tres, aunque tendrán que completar cuotas mayores, podrán solicitar créditos por hasta cuatro veces su aporte de capital, un porcentaje superior a los demás, mientras que la relación en los más chicos es de hasta 10 veces.
El destino de esos fondos quedó establecido en la Constitución: deberá «financiar el desarrollo económico, social y ambiental de los países miembros en forma equilibrada y estable, haciendo uso del ahorro intra y extra regional: fortalecer la integración, reducir las asimetrías y promover la equitativa distribución de las inversiones entre los países miembros».
En la misma sesión, Diputados convirtió en ley el proyecto que modifica el Código Penal y amplía los plazos de prescripción de los delitos que «afecten la integridad sexual de los menores de edad».
Nombre
Esa idea, que lleva el nombre del diseñador Roberto Piazza, quien encabeza una lucha contra ese delito junto a asociaciones no gubernamentales, fue aprobada por unanimidad con 210 votos a favor.
La modificación establece que, cuando la víctima de delitos contra la integridad sexual fuera un menor, la prescripción de la acción penal comenzará a correr a partir de la 0 hora del día en que adquiera la mayoría de edad.
De esta manera, si el delito fue cometido por ejemplo a los 10 años, el plazo para la prescripción recién comienza a computarse cuando el menor cumple la mayoría de edad.


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