Decenas de fervorosas admiradoras repitieron el rito anual de celebrar el cumpleaños del "Gitano" delante de su casa pese que el cantante sigue internado en una clínica porteña.
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"Roberto (Sánchez) te amo, y el año que viene te quiero de nuevo acá", saludó Susana, de Lomas de Zamora, una de las típicas damas maduras del núcleo duro de seguidoras de Sandro, que en el primer minuto del día 19 corearon el "Feliz cumpleaños" mientras encendían fuegos artificiales en el tranquilo barrio de Banfield.
Confiadas en que su ídolo las vería en televisión, señoras de 40, 50, 60 y más años, pero también algunas jóvenes, algunas con vinchas con el nombre del artista, pujaban por enviar su mensaje en los micrófonos.
Esas palabras invariablemente expresaban amor por Sandro, "como artista y como persona", aclararon algunas, y en muchos casos incluían saludos afectuosos para su esposa, Olga, "que lo pudo atrapar".
"Amor mío, feliz cumple", dijo Olguita, de Banfield. "Te amo, te amo", expresó Dora, de Lanús. "Lo sigo desde los 14 años, y tengo 61...", explicó una fanática de la primera hora.
Una de las señoras llevó una torta y ofreció simbólicamente ante las cámaras la primera porción al homenajeado, mientras otras completaban el encuadre televisivo con una foto del cantante en su tradicional bata, y una tercera arrimaba una rosa roja, símbolo de uno de sus mayores éxitos.
Una admiradora que había llegado de Venezuela declaró que Sandro era su amor "desde niña", y que más temprano había dejado en la clínica un regalo para él y una "franela" (camiseta) para que, de ser posible, le pusiera su autógrafo.
No faltaron imágenes religiosas y anuncios de oraciones por la salud del artista.
Las escasísimas presencias masculinas correspondían a algún marido acompañante, un niño llamado Roberto llevado por su madre cincuentona, y a un joven imitador que sobreactuaba un poco el perfil dramático con que impregna Sandro sus interpretaciones, subrayado con su famoso fraseo trémulo.
El ícono popular de la canción romántica, hospitalizado en el Instituto Argentino del Diagnóstico a la espera de un transplante para subsanar una enfermedad pulmonar crónica, cumple hoy 64 años y pidió por radio a sus fans que no fueran a la clínica para no alterar a los demás pacientes.
El autor de éxitos como "Rosa, Rosa" aguarda, como regalo de cumpleaños, su reincorporación a la lista de espera del organismo coordinador de transplantes, el Incucai, para aspirar al doble reemplazo de pulmón y corazón.
Dueño de una carrera en que cosechó adhesiones fervorosas y multitudinarias, registró, desde 1963, un total de 53 discos con que superó más de 8 millones de placas vendidas.
Algunos de sus álbumes más recordados son "Quiero llenarme de tí", "Sandro de América", "Album rojo", "Se te nota", "Volver a casa", "La vida sigue igual", "Historia de un ídolo" y "Con gusto a mujer".
En esas placas registró clásicos imperecederos como "Así", "Por qué te amo", "Penas", "Mi amigo el puma", "Penumbras" y "Una muchacha y una guitarra", que como vinilos simples de la época lograron vender 1 millón de copias cada uno.
Al margen de la celebración a distancia, el cantautor aprovechó su comunicación con el programa "A todo Sandro" para anunciar que "me siento bien, así que la semana que viene es muy probable que vuelva a ingresar a la lista de espera del Incucai".
La posibilidad del doble transplante exhibe la buena evolución de la operación que un equipo médico integrado por Pedro Ferraina (cirujano), Carlos Scorticatti (urólogo), Juan Antonio Mazzei (neumonólogo), Sergio Perrone (cardiólogo) y Daniel Stamboulián (infectólogo), le practicó en julio pasado a raíz de una infección urinaria.
Todo indica que, de seguir todo en esta frecuencia, en septiembre próximo se le podría practicar un doble transplante de pulmón y corazón que le va a practicar el doctor Claudio Burgos en el Hospital Italiano de Mendoza.
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