Grandes contrastes en nueva edición de Expotrastiendas

Espectáculos

Hasta el sábado, Expotrastiendas, la Feria organizada por los miembros de la Asociación de Galerías de Arte que abrió sus puertas en el Centro de Exposiciones de la Ciudad, será un lugar de encuentro para compradores, artistas, curadores, críticos y galeristas.

Con un montaje cuidado y un estilo que se reconoce por las fuertes características del arte local (signado por el expresionismo), la nueva Feria es un espacio que permite descubrir nuevos artistas, atisbar la colección de fotografías del Museo de Bellas Artes, reencontrarse con reconstrucciones tan diversas como la Bienal del Fin del Mundo, el famoso «Baño» de Roberto Plate y los graffitti que en la década del '60 registró Pedro Roth y, además, conocer el mundo y el submundo cada vez más amplio de galerías y art dealers que operan en el mercado argentino.

Expotrastiendas mantiene todavía la frescura de una verdadera Feria, donde se cruzan calidades y precios disímiles que ponen a prueba el ojo y el entrenamiento del espectador. En este sentido, vale la pena visitar la muestra dedicada a la década del '40 montada en un espacio institucional que parece la sala de un pequeño museo, y también el stand de la galería Maman, que además de Pablo Suárez y Luis Benedit, reúne la expresividad de Victorica, el esplendor de la materia en un cuadro informalista de Juan Del Prete y culmina con unas pinturas estupendas de Macció y De la Vega.

Si se observan con detenimiento las obras de estos artistas, resulta fácil reconocer la influencia que ejercen y la filiación de las obras que llenan gran parte de los stands. Es decir, en una misma Feria conviven las versiones de época con las que recrean en la actualidad el estilo de la Nueva Figuración o de Alfredo Hlito, Kasuya Sakai o Gurvich, entre otras fuentes de inspiración. El neoexpresionismo más o menos abstracto, es un manantial inagotable y está presente en muchas pinturas que tienen el ímpetu de una catarsis.

Lo cierto es que ante la densidad de tanto gesto vehemente, los alegres espacios alternativos ofrecen un respiro, se abren como ventanales al aire fresco. Allí están los artistas del taller de la calle Portela 164, donde trabajan Sandro Pereira, Melina Berkenwald, Marcelo de la Fuente, Estalislao Florido, Adriana Minoliti y, entre otros, Federico Lanzi, que vende unas bellas pinturas por 600 pesos. Al mismo sector llegó desde Tucumán el colectivo La Baulera, que presenta una pulida serie de obras ligadas a la fotografía, como la imagen de una escena de cumpleaños infantil modelada en tierna plastilina por Rosalba Mirabella, o la foto de la desconcertante performance de Jorge Gutiérrez, que cortó el tránsito con unos carteles donde se lee: «El día que me quieras».

Entre las galerías más interesantes está Matilde Bensignor, con pinturas de Marcia Schvartz, Clorindo Testa, Luis Wells y Delia Cancela y un excelente bajorrelieve de Edgardo Giménez; Alvaro Castagnino con León Ferrari, Juan Lecuona y una perla para coleccionistas, los deliciosos «Zapatos» rayados y con lunares de Juan Stoppani; Arcimboldo con la obra siempre impecable de Mercedes Esteves, una pintura de los años '60 de Charly Squirru, unos estupendos dibujos de Coco Bedoya y los trabajos de Espartaco, Estela Pereda y Leandro Katz; Insight arte con unas virgencitas de Luján de Nora Iniesta que parecen de mazapán y conforman banderas argentinas, y las buenas pinturas de Santiago Iturralde y Patricio Larrambebere; Wusmann con Juan Astica y Carlos Bisolino; Teresa Anchorena con Milo Lockett y Coco Bedoya; Arte x Arte con fotografías de Axel Jaroslavsky, Sergio Vizcarra y el santacruceño Mario Baigorria; Laura Haber con una escultura de Enio Iommi digna de un museo, pinturas de Raúl Lozza, un intenso cartel realizado en espejo de Daniel Ontiveros, obras de Carlos Gallardo y pinturas de Duilio Pierri, artista que en este contexto, brinda una lección sobre cómo pegarle una vuelta de tuerca al expresionismo sin quedar entrampado en el modelo; y Empatía, con obras de María Juana Heras Velasco y Juan Andrés Videla.

En Transarte, Osvaldo Giessosiempre organiza un mix, esta vez están Benito Laren, Karina El Azem, Rosemarie Allers y muchos otros;

Cataldo llevó las firmas de Berni, Spilimbergo y Thibón de Libian, y Zamora la de Orlando Pierri. Cercano al diseño y el comic, el stand de Agustina del Campo está dedicado a Julio Fierro, y el de Dharma a Eugenio Cuttica. En el Centro Cultural Rougés la figura central es Víctor Quiroga, que mantiene vigente la mitología vernácula.

Organizada por Pelusa Borthwick, la Feria ha puesto especial énfasis en las valiosas mujeres del arte de nuestro país, entre otras, Raquel Forner, Mildred Burton, Josefina Robirosa y la joven Claudia Mazzucchelli.

Sin duda, el sello fuerte de la contemporaneidad lo aporta Braga Menéndez, con las pinturas de Rafael González Moreno que parecen realizadas con caramelos, los ornamentales recortes en papel de Manuel Amestoy, el mundo irreal y placentero de Vicente Grondona, los conmovedores «chicos malos» de Marcelo Sarraceno, y una obra sumamente enigmática de Miguel Mitlag, que en medio de esa marea que es la Feria logra atrapar la atención. Se trata de un acrílico transparente colgado como un cuadro en la pared.En el centro, una frase escrita en neón con una tipografía austera dice: «Se acabó la suerte». La leyenda, que se enciende y se apaga de modo intermitente mientras vira del rojo al azul es digna de Las Vegas, la ciudad de los carteles de neón, la suerte y el juego y, sin embargo, su intención es tan directa y tan ambigua a la vez, tan abierta a lo individual como a lo social y filosófico, que queda flotando en la memoria como un enigma a resolver.

En suma, cada espectador encontrará su propia obra, alguna habrá que lo provoque, le proporcione placer estético o lo deje pensando. El listado de artistas y galerías obviamente incompleto de esta nota, puede servir de guía en una Feria que todavía no tiene el filtro de los curadores que imponen calidad, pero también un estilo definido. Expotrastiendas es un territorio de grandes contrastes, donde el espectador que desee ejercitar su mirada puede sacar partido de la experiencia. Hay artistas valiosos, y hay mucha gente que sueña con ser artista.

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