Kawalerowicz dirigió «La muerte de un
presidente» y «Faraón», entre otros films
clave.
Alto, nariz de águila, figura clave del mejor cine que se hizo tras la Cortina de Hierro, el polaco Jerzy Kawalerowicz murió el viernes el Varsovia, a los 85 años. Cofundador del cine polaco surgido tras la Segunda Guerra Mundial, desde 1956 lideró la productora Kadr, que dio cobijo a Andrzej Wajda («Cenizas y diamantes»), Andrzej Munk («La pasajera») y otros autores que el régimen comunista siempre consideró sospechosos, aunque los soportaba por su gran nivel y prestigio internacional. Como realizador, Kawalerowicz brilló especialmente en «El verdadero fin de la guerra» (regreso de un lisiado a su casa), «Tren nocturno» (retrato del país con la excusa de un asunto policial), «Sor Juana de los Angeles», que ganó el León de Plata en Venecia (luego Ken Russell hizo «Los demonios», sobre el mismo caso real, basado en la novela de Aldous Huxley), «Faraón», Palma de Oro en Cannes (lección de política moderna ambientada en el Antiguo Egipto), «La muerte de un presidente», Oso de Plata en Berlín (este film inspiró la estructura de «Asesinato en el Senado de la Nación», como destacaba su propio realizador, Juan José Jusid), y, ya octogenario, «¿Quo Vadis?», nueva versión del clásico libro de su compatriota Henryk Sienkiewicz, con el histriónico Klaus María Brandauer como Nerón, y un impresionante realismo en la escena donde los leones se comen a los cristianos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Kawalerowicz iba a presentarla en el Festival de Mar del Plata 2002, pero, por problemas Kawalerowicz dirigió «La muerte de un presidente» y «Faraón», entre otros films clave. de salud, no pudo venir (lo reemplazaron su productor y dos actrices bellísimas). En Buenos Aires estuvo en 1985, dando charlas públicas, especialmente traído por Pacho O'Donnell, entonces secretario de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Datos anexos, Kawalerowicz presidió los jurados de Berlín 1976 y Río de Janeiro 1986, y fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de La Sorbona.
Dejá tu comentario