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7 de enero 2008 - 00:00

Se complica guerra por el futuro DVD

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Los formatos en pugna: Blue Ray, sostenido por Sony, parecía en retirada hasta el viernes, cuando Warner anunció que lo apoyará. HD DVD, que continuaba ganando mercados y aceptación, sufrirá un seguro retroceso.
El anuncio del último viernes, por parte de la Warner Bros, de que adoptará para sus DVD de alta definición el formato Blu-Ray, volvió a poner al rojo vivo la batalla por el futuro reinado en el cine hogareño. La movida de la WB fue sorpresiva, ya que hasta hace apenas unos pocos meses se suponía que el Blue Ray, formato desarrollado por Sony, tenía los días contados tras la adhesión de Universal, Dreamworks y Paramount al formato rival, el HD DVD, que impulsa Toshiba. Tan fuerte fue aquel anuncio conjunto que algunos analistas llegaron a arriesgar que Disney y Twentieth Century Fox, que habían empezado a comercializar sus nuevos productos con el standard Blue Ray, podrían haber llegado eventualmente a reconsiderar esta elección.

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La jugada de la Warner, sin embargo, cambia todo de un plumazo e introduce más incógnitas en el futuro inmediato: «En respuesta a las demandas de los consumidores, Warner Bros va a distribuir sus películas DVD de alta definición exclusivamente en formato Blu-ray a partir de este año», dijo eñ viernes en un comunicado el presidente ejecutivo del grupo, Barry Meyer. «Warner seguirá con sus DVD en formato clásico y en formato Blu-ray», precisó. Según Meyer, la elección del formato de Sony en detrimento del HDDVD fue «una decisión estratégica con vistas al largo plazo». Sharp, Pioneer, Mitsubishi Electric y Samsung, entre otros, sostienen el Blue Ray, en tanto que -nada menos- que Microsoft e Intel, de presencia casi monopólica en el sector de las computadoras hogareñas, están detrás del HD DVD.

Desde luego, ambos formatos son incompatibles entre sí. Y no sólo eso: el Blue Ray, cuyos discos son leídos por un láser de color azul, no son exactamente Dvds sino que responden a un diseño de fabricación completamente distinto. Consultado por este diario, Roberto Cortés Conde, de la firma local AVH, consideró que «Entre ambos formatos no hay mayores diferencias en cuanto a los resultados en pantalla, pero es muy posible que el elemento más tentador para los estudios sea que el Blue Ray, al no ser estrictamente un Dvd tradicional, es mucho más difícil de piratear.»

Evidentemente, ese elemento tentador no va a ser el mismo para el consumidor: los aparatos reproductores Blue Ray no reconocen los dvds tradicionales, de modo que sólo pueden reproducir los discos nuevos producidos con ese formato. En cambio, los reproductores HD DVD sí son capaces de leer los dvds convencionales, lo que por supuesto los vuelve más tentadores para el comprador. Según Cortés Conde, AVH tiene planeado lanzar al mercado argentino, a mediados de este año, los primeros títulos en formato dvd de alta definición, aunque todavía no había una decisión clara sobre el standard, Blue ray o HD DVD, con que lo harán. Esta guerra entre formatos, que a esta altura se está prolongando mucho más que la que se había dado, en los años del videocassette de cinta, entre el Betamax y el VHS, demorará más en nuestro país la aceptación del consumidor medio. En Europa y los EE.UU. la penetración del dvd de alta definición también es lenta a causa de este enfrentamiento.

En principio, el Blue Ray había tomado la delantera gracias a la cantidad de títulos editados. Sin embargo, la irrupción del HD DVD, cuyos aparatos costaban casi 50% menos que el Blue Ray (además de la mencionada posibilidad de la lectura de los dvds convencionales), inclinó la balanza a favor de este formato, que nunca hasta ahora, sin embargo, equiparó la cantidad y calidad de títulos disponibles en Blue Ray. El anuncio de Warner del viernes vuelve a llevar el estado de situación casi a fojas cero: Hollywood está dividido, y por lo tanto conviene esperar hasta que los capitanes de la industria lleguen a una definición clara, y los reproductores comiencen a bajar su precio. Mejor eso que comprar un aparato caro y discos caros y, tal vez, tener que jubilarlo en poco tiempo.

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