Catorce. Las vivencias de dos adolescentes neoyorquinas.
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“Hay películas que empiezan 20 minutos después de haber empezado”, decía el español Miguel Marías. Esta es una. Pero también es de esas que destapan su intensidad, sentido y emoción 20 minutos antes del final, y así impulsan al espectador a reconsiderar la historia, las actrices, el director y el estilo de la obra. Para el caso, la historia de una larga amistad entre una muchacha insulsa y una rubia alta que la mira desde arriba, pero que de a poco va pareciendo cada vez menos alta y menos segura de sí misma. Algo del pasado le está dañando la cabeza. Las actrices son dos neoyorquinas como tantas, pero llegado el momento saben lucirse. El director es Dan Sallit, “indie amigo” al que vimos haciendo un lindo papel en “Hermia & Helena”, de Matías Piñeiro.
Y el estilo, ah, el estilo... Gente hablando mientras camina, planos distantes, nada de música, hasta que al fin, en el momento adecuado, viene el primer plano. Y luego, planos distantes, pocas conversaciones, un dolor íntimo. Recuerda al Rainer Fassbinder de los comienzos, al Maurice Pialat de los presupuestos reducidos, a esa gente que más o menos comprendemos cuando ya no está.
“Catorce” (“Fourteen”, EE.UU., 2019) Dir.: D. Sallit. Int.: T. Medel, N. Kuhling, L. Romani. Puentes de Cine.
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