Según el juez Hogan, que cita a la Corte Suprema, la primera enmienda de la Constitución, la referida a la libertad de prensa y de expresión, no se aplica a los casos en que están involucradas fuentes reservadas cuando se produjo un ilícito. En Estados Unidos, la revelación de la identidad de agentes secretos es un delito federal.
Dejá tu comentario