En las interrupciones de trásito de hoy se abstuvieron de anular los pasos en los puentes Alsina y Pueyrredón, que conectan el sur del Gran Buenos Aires con esta capital.
Las protestas de los fleteros fueron en Dock Sud, en la bajada de la autopista Buenos Aires-La Plata, en los accesos a las terminales 1 a 5 del puerto de Buenos Aires, en la autopista Riccheri, a la altura de puente 12 y Camino de Cintura y, en la Capital, en la avenida Ingeniero Huergo, a la altura de Garay.
Espinosa dijo que hay que preguntarle "al Gobierno y a los funcionarios" por qué no se soluciona el conflicto, que la semana pasada se recrucedió ante la negativa de la administración de Néstor Kirchner de recibir a los trabajadores.
"Nosotros fuimos engañados" por el ministro de Interior, Aníbal Fernández, y "ahora no le podemos creer que si dejamos los cortes (de rutas) nos va a atender", dijo el gremialista.
Espinosa se refirió a la malograda reunión que un grupo de sindicalistas iba a mantener con Fernández en la Casa Rosada, y que se frustró luego de "seis horas y media de espera".
En igual sentido, el gremialista dijo que "hay hipocresía para no reconocer el error" que implica exigir la nueva licencia.
"Los funcionarios de segunda l¡nea generan desempleo y esto no puede ser; tendrían que dar un paso al costado porque es grave", manifestó.
Desde el Gobierno reiteraron que no negociarán bajo presión y que dialogarán cuando "ni un solo camión" interrumpa la circulación de los demás.
El conflicto comenzó por una norma que obliga a los fleteros a sacar una licencia nacional habilitante para ejercer la labor.
El gremio sostiene que para conseguirla deben pasar un exigente examen psicofísico y que eso dejar¡as sin empleo a "más de 10 mil" trabajadores del sector.
Dejá tu comentario