Con motivo de esta situación se demoró el embarque de pasajeros, el cual se empezó a normalizar poco después de las 11:00 de la mañana.
La situación generó alarma ante la posibilidad de que se tratara de un artfacto explosivo, y por ese motivo fue convocado de inmediato al lugar personal de la Brigada de Explosivos de la Policía.
Pese a ello, finalmente se determinó que no se trataba de una bomba.
En la víspera se había producido otra alarma como consecuencia de una mochila olvidada por un pasajero, que fue detonada ante la posibilidad de que contuviera explosivos.
Este fue el tercer episodio de este tipo que se ha registrado en los últimos ocho días, según se indicó en la estación aérea de Ezeiza.
Dejá tu comentario