Una mujer taiwanesa fue asesinada y su cuerpo fue encontrado dentro de una valija en el garaje de la casa de su hijo en la localidad bonaerense de Munro, y por el crimen fue detenida su nuera, quien le contó a un fletero amigo que la había ahorcado con una bufanda tras una discusión.
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Los pesquisas determinaron que tras el asesinato, el cuerpo de la mujer fue enterrado en el jardín de una casa en la calle Dorrego 4240, de la mencionada localidad del partido de Vicente López.
Luego, el cuerpo fue desenterrado, envuelto en frazadas y bolsas plásticas e introducido en una valija roja, con la intención de la confesa homicida de hacerlo desaparecer.
Fuentes policiales aseguraron a Télam que la mujer asesinada fue identificada por los investigadores como Liu Yui Hou (67), una comerciante jubilada que había desaparecido el sábado tras visitar a otra de sus hijas, llamada Tsai Shil I (40).
Esta hija fue la que se presentó ante la comisaría de Vicente López, en el norte del Gran Buenos Aires, el mismo sábado y denunció ante los policías la desaparición de su madre. En ese relato, la mujer contó que el día anterior, su madre fue a visitarla y que luego se dirigía a la casa de su otro hijo, Tsai Son Wei (41), quien vive junto a su mujer Cheng Yi Ling (37), conocida como Iris, en la calle Dorrego 4240.
Si bien en principio el hombre y su mujer dijeron que nunca habían llegado a ver a la jubilada, un mensaje de texto alertó a los investigadores. El jefe departamental Conurbano Norte, comisario mayor Claudio Blanco, explicó a Télam que la nuera de la jubilada le envió un mensaje en la red social "WhatsApp" con su celular a un amigo fletero, en el que le confesó el crimen.
"Yo maté a mi suegra y la enterré en el jardín. Y ahora la saqué pero tengo que deshacerme del cuerpo", señalaba uno de los mensajes. En otro, la mujer le dijo "tuve una discusión y me sacó. Se puso dura y violenta, la ahorqué con mi bufanda". Ante la incredulidad de lo que ocurría, el fletero acudió a la hija de la víctima (la misma que había realizado la denuncia a la Policía) y le mostró los mensajes.
Con esa información, los policías volvieron a interrogar a la nuera de la jubilada y en ese momento se quebró y les contó que había matado a la mujer y que su cuerpo estaba en una valija.
Los investigadores solicitaron a la Unidad Fiscal de Instrucción de Trata de Personas y Delitos Conexos de San Isidro, a cargo de Marcelo Fuenzalida, un allanamiento de urgencia en la vivienda y hallaron en el garaje una valija roja, en cuyo interior se hallaba el cadáver de Liu Yui Hou en un avanzado estado de descomposición.
Las sospechas apuntan a una mala relación entre la víctima y su nuera, ya que los testigos aseguraron que la jubilada asesinada "tenía mal carácter" y eran frecuentes las discusiones entre ambas.
En tanto, los forenses determinaron que la mujer tenía signos de ahorcamiento y que llevaba muerta al menos tres días, es decir, posiblemente el mismo día en que desapareció. Además, establecieron que el cuerpo había sido enterrado en un cantero en el jardín de esa casa y, luego, desenterrado y envuelto en frazadas y metidos dentro de bolsas plásticas, para luego esconderlo dentro de la valija.
La principal hipótesis apunta a que la mujer planeaba arrojar el cuerpo de su suegra en algún descampado con intenciones de hacerlo desaparecer, dijeron las fuentes policiales, y que por eso le pidió ayuda al vecino fletero. En tanto, los investigadores, además de detener a la nuera de la jubilada como autora del crimen, detuvieron a su marido e hijo de la mujer asesinada.
El comisario Blanco explicó a Télam que el hombre vivía en la vivienda donde fue encontrado el cadáver por lo que algo tuvo que saber de lo que ocurrió. La Justicia determinará si el hombre tuvo alguna participación necesaria o secundaria en el hecho, o bien si fue un encubridor. El cuerpo de la mujer asesinada fue trasladado a la morgue judicial de San Isidro para ser sometido a una autopsia.
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