Bragatto, de 34 años, y su esposo, de 40, habían escalado el Aconcagua, de casi 7.000 metros de altura, el jueves pasado, pero en el regreso se hizo de noche y la pareja se perdió.
Alvarenga Da Silva murió el viernes último por la mañana de un paro cardíaco en un campamento situado a unos 6.100 metros, adonde la pareja fue llevada por otros montañeros que los habían hallado inconscientes a 600 metros de la cumbre del cerro.
Pero a juicio de las autoridades argentinas, hubo «negligencia» de los montañeros brasileños, tanto por no contratar guías como por la hora en la que llegaron a la cima del cerro y el tiempo que permanecieron allí.
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