El Programa de Atención Médica Integral (PAMI) volvió a poner el foco en la prevención de estafas dirigidas a sus afiliados. Los engaños pueden aparecer en distintas situaciones: desde alguien que ofrece acelerar una gestión hasta mensajes que prometen resolver problemas con la credencial, los medicamentos o turnos médicos.
PAMI hizo una aclaración fundamental para evitar que sus afiliados caigan en estafas
El organismo recomienda usar sus canales verificados y comunicarse al 138 ante mensajes sospechosos o pedidos de dinero vinculados con prestaciones.
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La obra social recordó que los trámites son gratuitos y que ningún tercero puede cobrar por gestiones, solicitar claves bancarias o pedir códigos de seguridad.
Por eso, PAMI recomienda verificar quién está detrás de cada contacto y hacer las consultas y trámites únicamente por sus vías oficiales. También advierte que los afiliados no deben compartir contraseñas, datos bancarios ni códigos de verificación por medios digitales.
La aclaración de PAMI para prevenir ciberdelitos: gestores e intermediarios
La indicación principal del organismo es que PAMI no tiene intermediarios en redes sociales y nadie puede cobrar por sus prestaciones o gestiones. Si una persona ofrece tramitar una prestación a cambio de dinero o asegura que puede agilizar un procedimiento mediante un pago, hay que desconfiar y consultar por los canales oficiales.
La advertencia es importante porque los estafadores pueden usar nombres, fotos y logos institucionales para aparentar que pertenecen a la obra social. En otros casos, se presentan como gestores que conocen supuestos procedimientos internos o aseguran tener contactos para conseguir turnos, medicamentos o autorizaciones.
PAMI cuenta con más de 600 agencias y 38 Unidades de Gestión Local (UGL) en todo el país para brindar atención presencial. También dispone de herramientas digitales para realizar distintas consultas y gestiones. No es necesario pagarle a un tercero para acceder a esos servicios.
Antes de responder a un mensaje o entregar documentación, conviene comprobar si la cuenta pertenece realmente al organismo. PAMI informa que sus perfiles oficiales en redes sociales tienen una tilde de verificación junto al nombre. En Instagram y Facebook se lo encuentra como @pami.org.ar, mientras que en X como @pami_org_ar.
Además de los intermediarios, ¿con qué más hay que tener cuidado?
Las estafas no siempre empiezan con una oferta de dinero o un gestor. También pueden llegar mediante mensajes, llamadas, correos electrónicos y perfiles falsos que buscan obtener información de los afiliados. PAMI publicó recomendaciones para reconocer estos engaños y proteger los datos personales.
Uno de los puntos centrales es la protección de las contraseñas. PAMI nunca solicita claves bancarias, contraseñas ni códigos de verificación para hacer una gestión. Tampoco hay que compartir la contraseña de Mi PAMI con supuestos empleados o personas que prometen solucionar inconvenientes con la cuenta.
Otro riesgo son los enlaces que llegan por WhatsApp, correo electrónico o redes sociales. Pueden conducir a páginas falsas diseñadas para obtener datos personales o credenciales de acceso. Si el mensaje anuncia un beneficio, una renovación urgente o un problema con la cobertura, lo más seguro es no abrir el enlace y consultar directamente desde la aplicación o el portal oficial.
También hay que prestar atención a los pedidos de dinero vinculados con prestaciones médicas. Ningún prestador está habilitado a cobrar un importe adicional como condición para brindar atención ni a pedir datos bancarios o contraseñas durante una consulta. Si una farmacia, un centro de salud o una persona que dice trabajar para PAMI exige un pago que el afiliado no reconoce, corresponde verificarlo antes de entregar dinero.
Ante cualquiera de estas situaciones, lo recomendable es cortar el contacto, no hacer transferencias y no entregar documentación adicional hasta comprobar la identidad de quien se comunica. Si ya se compartió información o hizo un pago, conviene conservar los mensajes, números telefónicos, comprobantes de transferencia y cualquier otro registro del contacto.




