Un paro sorpresivo de subtes afecta el transporte público de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) durante la mañana de este martes 20 de octubre. La medida fue convocada por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) después de un operativo policial realizado durante una manifestación en la Línea B, que terminó, según denunció el sindicato, con dos delegados detenidos.
Los incidentes comenzaron alrededor de las 8:30 en la estación Juan Manuel de Rosas, cabecera de la Línea B, donde los trabajadores protestaban por las condiciones laborales y la contratación de empresas tercerizadas para realizar tareas de mantenimiento.
Según la organización gremial, los efectivos policiales intervinieron cuando los empleados decidieron abrir un molinete para permitir el ingreso gratuito de pasajeros, una modalidad de protesta utilizada en anteriores conflictos sindicales.
Qué dijeron desde metrodelegados
El referente de los metrodelegados, Claudio Dellecarbonara, difundió un video en sus redes sociales en el que denunció que la Policía intentó detener al delegado Sebastián Carrizo por disposición de la Fiscalía. Además, aseguró que los agentes exigieron identificar a los trabajadores que participaron de la manifestación antes de avanzar con el procedimiento.
Desde la AGTSyP cuestionaron la intervención de las fuerzas de seguridad y calificaron el operativo como un accionar represivo e ilegal contra el ejercicio del derecho a la protesta.
Así detenían a uno de los metrodelegados.
La organización informó posteriormente que dos representantes sindicales fueron detenidos, situación que desencadenó la decisión de extender la medida de fuerza a toda la red de subterráneos.
El episodio profundizó un conflicto que ya enfrentaba a los trabajadores con Emova, la empresa concesionaria del servicio, por la incorporación de personal externo para desempeñar funciones que el sindicato considera propias de sus empleados.
Por qué los metrodelegados mantienen un conflicto con Emova
La protesta de este martes estuvo precedida por una advertencia de los metrodelegados, quienes el lunes 19 de octubre declararon el estado de alerta ante la presencia de empresas tercerizadas en distintos sectores de mantenimiento.
La decisión fue comunicada mediante un documento elaborado por el Secretariado Ejecutivo de la AGTSyP, después de una resolución adoptada por el plenario de delegados.
En el comunicado, la organización rechazó la contratación de empresas externas para desarrollar tareas que, según su interpretación, corresponden al personal comprendido en el convenio colectivo de trabajo.
El gremio sostuvo que la tercerización constituye una modalidad de contratación ilegal y representa una vulneración de los acuerdos laborales vigentes.
También denunció que la concesionaria recurre a estos mecanismos para compensar la falta de personal en sus planteles, particularmente en las áreas encargadas de garantizar el mantenimiento de las instalaciones y el funcionamiento de los servicios.
Frente a esta situación, los representantes sindicales exigieron el cese inmediato de las tareas tercerizadas y advirtieron que la continuidad de estas prácticas podría derivar en nuevas medidas de fuerza. El documento llevó las firmas de Néstor Segovia, secretario general de la AGTSyP, y Virginia Bouvet, secretaria de Organización.
En ese texto, los dirigentes responsabilizaron a Emova por una eventual ruptura de la paz social si persistía la modalidad de contratación cuestionada.
La advertencia anticipó el clima de tensión que se profundizó este martes, cuando la intervención policial durante la protesta en la Línea B desencadenó el paro general de subtes.
De esta manera, la medida de fuerza quedó atravesada por dos reclamos: la situación de los delegados detenidos y el rechazo sindical a la tercerización de tareas de mantenimiento.