Un hecho tan llamativo como preocupante ocurrió en el oeste del conurbano bonaerense, donde un joven de 24 años robó un colectivo de la línea 216 en Merlo, lo condujo durante varios kilómetros con pasajeros a bordo y fue finalmente detenido en Morón. La situación quedó al descubierto luego de que la unidad rozara a otro interno de la misma empresa.
De acuerdo con la investigación, el episodio comenzó alrededor de las 6.30 de la mañana, cuando el hombre ingresó a la terminal, se subió a un colectivo estacionado y, sin autorización, inició la marcha. Durante el recorrido incluso respetó paradas habituales y levantó pasajeros, sin que nadie advirtiera inicialmente la maniobra.
El recorrido y la detención
Fuentes del caso indicaron que el colectivo avanzó por distintas zonas del oeste del conurbano, pasando por Pontevedra y el centro de Morón, hasta que un roce con otro vehículo de la empresa encendió las alarmas internas.
A partir de ese momento, choferes de la línea dieron aviso a la empresa y se inició un operativo para localizar la unidad. Finalmente, el colectivo fue detectado en circulación por la zona sur de Morón, donde personal policial montó un procedimiento para interceptarlo.
Un efectivo de la Comisaría 4ª de Gervasio Pavón se subió al vehículo simulando ser un pasajero y, una vez dentro, se identificó y detuvo al conductor sin que se registraran mayores incidentes.
La escena generó sorpresa entre los pasajeros, que desconocían por completo que el hombre no era el chofer asignado. En ese momento, el acusado explicó su accionar con una frase que llamó la atención de los investigadores: “Quería cumplir mi sueño de ser colectivero”.
Al momento de su detención, el joven incluso vestía una chomba de la empresa de transporte, lo que reforzó la confusión durante el recorrido.
Investigación y situación judicial
La causa quedó en manos de la Fiscalía N°2 de Morón, a cargo del fiscal Fernando Capello, quien ordenó la realización de peritajes y una evaluación psiquiátrica para determinar la imputabilidad del acusado.
El colectivo, en tanto, sufrió daños menores en la carrocería tras el roce con otra unidad y quedó bajo revisión de la empresa para su reparación.
El caso continúa bajo investigación mientras se analizan las circunstancias en las que el joven logró acceder a la unidad y conducirla sin autorización durante parte del recorrido habitual.