Se estima que Julio Valero, de 20 años, llegó muerto al Hospital Piñero.
Funcionarios del Consulado boliviano en la Argentina estuvieron en la morgue judicial, ubicada en Junín 760, del barrio porteño de Balvanera, para identificar la nacionalidad de la supuesta cuarta víctima mortal que dejaron los incidentes por la toma del Parque Indoamericano en Villa Soldati.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Desde la Embajada en la Argentina dijeron a este medio que los "trámites están a cargo" del Consulado pero que "en todo momento están en constante contacto" para saber detalles de los hechos.
La mujer de la víctima, de la que no trascendió su identidad, "no lo puedo reconocer" y los peritos médicos ordenaron un examen de ADN para confirmar su identidad. "No tenía si quiera dientes", dijo Alfredo Ayala Amoraga, de la Asociación Civil Federativa Boliviana (ACFB), quien ratificó el crimen. Para Ayala Amoraga, no hay dudas que es boliviano. Los funcionarios de Evo Morales en el país no pueden decir lo mismo hasta que no cotejen el apellido materno de Valero con su raíces natales.
En declaraciones radiales, el dirigente de la ACFB explicó que "se tuvo que hacer un ADN con su hijo de seis años para constatar que fuera él" y agregó que "no se sabe cómo apareció en la morgue".
Hasta el mediodía del lunes en la Justicia sólo se investigan tres crímenes. El fiscal de instrucción porteño número 24, Sandro Abraldes, a cargo de la pesquisa por los incidentes registrados desde la semana pasada en el Parque, aseguró que por ahora son "tres los muertos".
Según revelaron de la fiscalía de Abraldes, las autoridades de la morgue judicial le comunicaron que no tienen registros de que exista una cuarta víctima por los incidentes ocurridos desde el martes pasado. A pesar de la aclaración, la confusión persiste: a Valero lo mataron el viernes.
Luego de los duros enfrentamientos entre okupas y vecinos-patotas del viernes, el joven de 20 años ingresó desfigurado a un hospital de la Ciudad. Según había revelado ese día el director de SAME, Alberto Crescenti, Valero fue subido malherido a una ambulancia cuando una barra armada detuvo el móvil, lo bajó con el rostro ensangrentado y lo remató de al menos un tiro en la cabeza. Sin embargo, es un misterio cómo llegó hasta el nosocomio, que se presume es el Piñero porque la mayoría de los heridos del viernes fueron atendidos allí. Valero habría sido ingresado como "NN" sin vida y luego trasladado a la morgue, donde permaneció todo el fin de semana.
Los primeros asesinatos ocurrieron el martes cuando policías de la Federal y la Metropolitana de Mauricio Macri intentaron desalojar a los usurpadores y en esa refriega cayeron abatidos el paraguayo Bernardo Salgueiro, de 22 años, y la boliviana Rosemarie Churapuña, de 28 años.
El jueves siguiente, cuando los vecinos de Soldati decidieron sacarlos del predio con ayuda de barrabravas y punteros políticos -que según Aníbal Fernández están vinculados al PRO- fue asesinado a balazos el boliviano Juan Quispe Castañeta, de 39 años. Su esposa, Elizabeth Ovidio, acusó entre lágrimas y con su beba en brazos, a los uniformados de Macri. "Los de la Metropolitana nos decían: 'Bolivianos de mierda, que hacen en este país, vuelvan a su país'. (Castañeta Quispe) estaba saliendo y los de la Metropolitana empezaron a disparar. Los de la Metropolitana lo mataron. Nos tratan peor que a un animal", dijo ante la prensa.
Si se confirma el feroz asesinato de Valero ya serían cuatro los muertos por los choques en el Indoamericano desde el martes pasado.
* Los heridos
Según el último parte médico del Ministerio de Salud porteño, todavía permanecen internados cuatro hombres heridos. En el Piñero se encuentra estable en la Guardia uno de 37 años con una herida de arma de fuego en el muslo derecho y otro con pronóstico reservado de 41. Este último posee politraumatismos de cráneo y está en terapia intensiva.
En Hospital Francisco Santojanni un joven de 25 años está en la Guardia por una fractura de tibia y peroné en la pierna derecha provocadas por un proyectil de arma de fuego. Su evolución clínica es buena. El otro tiene 22 años y está internado en la sala de cirugía general del centro con una fractura de maxilar, también provocada por un balazo. Su evolución clínica es buena.