14 de junio 2001 - 00:00

Menem llamó desde su detención a Balza, que cumplió años preso

Carlos Menem celebró ayer la visita a su detención en Don Torcuato del ex arquero de Boca, Hugo Orlando Gatti. «Mirá, Carlos, hace unos años la Argentina no se clasificaba para el Mundial de los Estados Unidos y lo tuvieron que llamar a Diego (por Maradona) que, para muchos ya había terminado su carrera futbolística, y gracias a él llegamos a disputar ese campeonato porque mantenía su calidad», re-cordó el extrovertido crack de la Ribera. «Me parece -concluyó su paralelismo-que con vos va a pasar lo mismo: dentro de poco, te van a llamar para que nos salvés.»

Los testigos del monólogo, que se produjo en el living de la quinta de Don Torcuato, festejaron el panegírico de «El Loco» Gatti. El coronel (R) Jorge Igounet y Fernando Galmarini, que acompañaron al guardameta en su excursión a la nueva meca menemista, estaban entusiasmados, lo mismo que el dueño de la Hostería Los Amigos de Anillaco, Alfonso Millán, y el otrora responsable del Registro Nacional de Armas, (RENAR), José Báez, quienes ya estaban con Menem cuando llegaron Gatti, Galmarini y el ex edecán. Gatti se permitió también darle consejos al ex presidente. A dúo con Galmarini, le recomendaron: «Esta noche (por la de ayer) tenés que ver Boca-Palmeiras».

Metiéndose en el terreno política, el ídolo xeneize le sugirió: «¿Por qué no te juntás con el Negro?». La alusión resultó inequívoca: todos saben que Gatti también cultiva una relación amistosa con Eduardo Duhalde. Con diplomacia, Menem recordó que este es un momento de unidad, ya que «no me están persiguiendo a mí solamente, sino a todos los peronistas». Galmarini comentó que era el cumpleaños de Martín Balza. «Yo lo llamé ayer (por el martes) para anticiparle mi saludo», reveló el diputado mandato cumplido.

Evocó que, al ex jefe del Ejército, lo conoció cuando él estaba en la Secretaría de Deportes y el militar comenzaba su gestión en el edificio Libertador. «El nadó en varias jornadas que hicimos con la Secretaría y yo corrí algunas maratones del Ejército. A pesar de que él es de River, nos llevamos muy bien», se rió. Menem pidió que, más tarde, lo pusieran al teléfono con Balza.

Báez anticipó que iba a pasar el cumpleaños con Balza. Y también se mostró nostálgico. «Uno de sus hijos trabajó conmigo en el RENAR, aunque su padre nunca me pidió que le diera empleo; simplemente, lo convoqué porque me pareció muy capaz», deslizó.

Bicicleta fija

Menem retomó la charla deportiva y comentó que tenía a su disposición una bicicleta fija. «Hacete una rutina con un personal trainer», le aconsejó Galmarini. De buen humor, reveló que él mismo había desempeñado ese papel en anteriores etapas de «persecución política». «En el '76, cuando nos metieron en cana y estuvimos en la Comisaría 1ª de San Fernando, yo también hice de personal trainer, aunque en esa época no se le decía así», se divirtió.

Por la tarde, desfiló el senador rionegrino
Remo Costanzo y el jurista Rodolfo Barra, además de dos religiosos que se acercaron al cautivo de la quinta de Armando Gostanian. A última hora, llegó la diputada cordobesa Martha Alarcia en compañía del vicegobernador salteño, Walter Wayar. Menem felicitó al segundo de Juan Carlos Romero por su exposición ante el Consejo nacional y se entusiasmó con el documento que firmaron los gobernadores en solidaridad con su detención.

Alarcia aprovechó un aparte con Cecilia Bolocco para acordar los detalles de la presencia de la esposa de Menem en la peña Joaquín V. González que se reunirá el martes 26 de junio en Puerto Madero. «Voy a estar seguro», prometió la chilena. También estuvieron unos legisladores del Partido Nuevo de Corrientes, quienes agendaron una próxima visita de la esposa de Raúl «Tato» Romero Feris con el ex presidente. Hoy prometió su presencia la señora de Ramón Saadi, la diputada Pilar Kent. La representante catamarqueña tuvo ayer un paso fugaz por Don Torcuato y, almorzará hoy al mediodía con Menem y Bolocco.

Respaldo

Anteanoche, Menem se distendió durante poco más de una hora con unos senadores que se acercaron en señal de respaldo, aun cuando no militaron en el peronismo de Anillaco.

«Yo me inclino por pensar que Lombardo no puede ser tan sonso», reflexionó el ex presidente. Justo cuando se retiraban los gobernadores, llegaron en comitiva el tucumano José Carbonell, el neuquino Daniel Baum, el pampeano Carlos Verna y Eduardo Menem.

La esposa del senador riojano,
Susana Valente, trajo la novedad de las declaraciones de Héctor Lombardo sobre la arterioesclerosis que sufre -según este médico con rango ministerial-Fernando de la Rúa. «Vieron lo que dijo», comentó la señora de Menem (Eduardo). Hubo sorpresa y algo de incredulidad. «¿No será que están abriendo el paraguas para irse?», pensó en voz alta uno de los contertulios.

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