20 de abril 2006 - 00:00

El presidente de China en EE. UU. visitó a Bill Gates

Hu Jintao abraza a un empleado de Boeing, cuya gorra además se puso (arriba). Tambiénse mostró con el CEO de Microsoft, Steve Balmer, y Bill Gates (abajo).
Hu Jintao abraza a un empleado de Boeing, cuya gorra además se puso (arriba). También se mostró con el CEO de Microsoft, Steve Balmer, y Bill Gates (abajo).
Seattle (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El presidente chino, Hu Jintao, dijo ayer en su segundo día de visita a Estados Unidos, que el objetivo de su país es incrementar la flexibilidad en la tasa de cambio entre el yuan y el dólar y mantenerla en un nivel «adaptable».

El líder del gigante asiático aseguró en un discurso pronunciado en esta ciudad que la meta de su país es mantener la tasa de cambio del yuan « básicamente estable en un nivel adaptable y de equilibrio». Tal nivel «servirá a los intereses de China y a los intereses comunes de todos los países en Asia y de todo el mundo». Además, agregó que el objetivo era incrementar la flexibilidad de la tasa de cambio de la moneda china.

Funcionarios norteamericanos se han quejado de que China estaría siendo demasiado lenta en su revaluación del yuan -apenas 2% en un año-. Washington atribuye el déficit de más de 200.000 millones de dólares en el intercambio comercial con Pekín a la cotización artificialmente baja de la moneda china.

  • Intercambio

  • Mientras los productos chinos proliferan en el mercado norteamericano, los productos norteamericanos apenas consiguen cruzar las fronteras del gigante asiático. Según EE.UU, la baja cotización del yuan es «una manipulación que cuesta millones de puestos de trabajo a los norteamericanos».

    Hu, que llegó a territorio norteamericano acompañado por su mujer Lui Yongqing, fue recibido el martes por el hombre más rico del mundo, Bill Gates, dueño de Microsoft. El interés de la compañía de software radica en una nueva ley china que protege la propiedad intelectual. Se calcula que 90% de la programación de Microsoft que se usa en China es copiada.

    En ese sentido, Hu prometió ayer la protección a esos derechos. «China está decidida a proteger los derechos de propiedad intelectual (DPI) y luchar contra la piratería», dijo Hu en un almuerzo con 600 prominentes empresarios y políticos.

    «Seguiremos trabajando para mejorar el sistema legal en materia de protección de los DPI, mejorar la aplicación de la Justicia y tomar medidas enérgicas contra la infracción de los DPI», dijo el presidente chino.

    George W. Bush reclamó a China que refuerce la protección de la propiedad intelectual, a raíz de la extendida piratería de los productos estadounidenses en el país asiático, y que incluye imitaciones de prendas de diseñadores, películas, discos o programas de computación.

    Horas antes, Hu destacó las relaciones que su país mantiene con la fábrica de aviones estadounidense Boeing y las calificó como «un ejemplo en donde todos salen vencedores». Hu opinó así al dirigirse a los empleados de una planta de esa empresa en Everett, estado de Washington.

    China firmó recientemente un acuerdo de compromiso por la compra de 80 aviones Boeing 737 por un valor de 5.200 millones de dólares. «En los próximos 20 años necesitaremos 2.600 aviones, lo que indica que las relaciones entre China y Boeing tienen un brillante futuro», evaluó el mandatario.

    Hoy el visitante será recibido en la Casa Blanca por Bush. China pidió a Estados Unidos que concediera a la gira de su presidente el rango de visita de Estado, incluyendo un banquete en la Casa Blanca, pero Bush prefirió dejarla en un nivel menor, con un simple «almuerzo de trabajo», aunque Hu será recibido con una salva de 21 cañonazos.

    Bush y Hu, que está alojado en Blair House, la residencia para los visitantes «de importancia», tienen varias cuestiones espinosas que afrontar.

    Además del déficit, los piratas tecnológicos chinos y las ya tradicionales quejas por denuncias de violaciones de derechos humanos en China, a Bush le interesa sobre todo fijar su posición sobre Irán y sus objeciones al programa nuclear de ese país, al cual el martes amenazó con un ataque militar.

    China lleva realizadas importantes inversiones en Irán y rechaza la imposición de sanciones y el uso de la fuerza contra la República Islámica. De hecho, la gran necesidad de energía de China -es el segundo mayor consumidor del mundo de carbón, y el segundo de petróleo, después de EE.UU.hace difícil que Pekín apoye cualquier tipo de sanción contra Teherán, donde justamente está desarrollando instalaciones petrolíferas.

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