El mundo que progresa: presidente de China en primera visita a Estados Unidos. El país asiático privatizará bancos
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El presidente
chino, Hu
Jintao, hace los
saludos de rigor
ayer, al llegar a
los Estados
Unidos. Complejas
cuestiones
comerciales
y políticas
centrarán su
visita.
El presidente norteamericano adelantó que uno de los temas que le va a plantear en el encuentro a su homólogo será el problema nuclear iraní y la forma de abordarlo en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde China puede jugar un papel clave ya que cuenta con uno de los cinco puestos permanentes del organismo, con derecho a veto.
«Irán será una de las prioridades» del encuentro entre ambos, según fuentes de la Casa Blanca, que precisaron que EE.UU. también pedirá a Hu que intensifique sus esfuerzos con vistas a desbloquear las negociaciones destinadas a convencer a Corea del Norte de que abandone sus planes nucleares.
En el plano bilateral, son muchos los asuntos que Washington quiere aclarar con la visita del mandatario chino, la mayoría de ellos de carácter económico y comercial. «La relación económica entre EE.UU. y China es mutuamente beneficiosa pero queda mucho por hacer para que los beneficios sean más equilibrados», precisaron las fuentes.
Lo que más urgentemente pide Washington son medidas concretas para frenar su déficit comercial con Pekín, que el año pasado alcanzó el récord de 202.000 millones de dólares, lo que lo convierte en «el mayor que existe entre dos países», dijeron las fuentes.
Otra de sus viejas reivindicacioneses la flexibilización del tipo de cambio de la moneda china, el yuan, que los expertos estadounidenses consideran que está devaluada de forma artificial para favorecer las exportaciones y que, por consiguiente, genera pérdida de mercado y de puestos de trabajo en EE.UU. Las autoridades chinas se comprometieron a poner en marcha una reforma gradual de su sistema de cambio en julio del año pasado y, desde entonces, «el movimiento ha sido muy, muy pequeño», dijeron observadores.
Tampoco hubo grandes cambios en lo que se refiere a las continuas violaciones por parte de China de los derechos de propiedad intelectual que cada año provocan pérdidas de miles de millones de dólares a las compañías estadounidenses, especialmente las de software, música y películas.
Hu hablará con Bush de todo ello mañana y también de lo que más preocupa a China en sus relaciones con EE.UU., las aspiraciones secesionistas de la que considera la isla «rebelde», Taiwán. Bush le comunicará que su política de una única China «no cambia, ni ha cambiado, ni cambiará», según las fuentes. La agenda de Hu, cuyos detalles no fueron precisados por el gobierno chino, incluye también encuentros con el vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, y algunos congresistas estadounidenses en la Blair House -la residencia frente a la Casa Blanca para los dignatarios extranjeros-, donde se alojará el líder chino.
A raíz de la visita de Hu, surgieron protestas encabezadas por Human Rights in China en relación con la situación de los derechos humanos en el gigante asiático. La campaña es canalizada a través de la Web «¿Dónde está ahora Hu?». Por medio de la página, los internautas podrán enviar mensajes en inglés y chino a todas las personas que se reúnan con el mandatario, para instarlas a que le «recuerden» que las preocupaciones por los derechos humanos no deben ser socavadas por «asuntos comerciales y diplomáticos».



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