Mataron al líder del movimiento separatista checheno
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Sadulayev, de 36 años, fue muerto en la ciudad de Argun, 30 kilómetros al este de Grozny, en una operación de las fuerzas de seguridad del gobierno pro ruso, en la que también perdieron la vida dos agentes.
Según informes del gobierno de Grozny, Sadulayev fue ubicado a causa de una delación por tropas especiales que dependen de Kadirov, y muerto cuando presentó "resistencia armada".
El líder checheno era considerado "presidente" de Chechenia tras la muerte de Aslan Masjadov, el 8 de marzo de 2005, en un operativo conjunto de las fuerzas de seguridad y los servicios secretos de Moscú.
La operación en la que fue muerto Sadulayev constituye "un gran éxito en la lucha contra el terrorismo en el norte del Caúcaso", dijo el primer ministro.
Por su parte, el presidente checheno, Alu Aljanov, manifestó que el líder abatido "fue sólo el jefe de una banda y en su conciencia y en la de sus cómplices hay muchas víctimas civiles".
El primer ministro dijo que la información sobre el lugar donde se encontraba Sadulayev fue dada por un joven que recibió 1.500 rublos, equivalente a 45 dólares, a cambio de esos datos.
Sadulayev, a quien el grupo separatista checheno llamaba "jeque Jalim", nació en Argun, cursó estudios en la Universidad de Grozni, que interrumpió a raíz de la primera guerra en Chechenia, de 1994 a 1996, fue teólogo islámico de la rama wahabí y jefe del tribunal islámico de los rebeldes.
Analistas en Moscú consideraron que la muerte de Sadulayev constituye un triunfo para el gobierno pro ruso de Kadirov, aunque relativizaron la importancia del líder checheno, al que atribuyen un rol de coordinador entre los jefes del movimiento, Shamil Bassayev y Umarov.
Bassayev es quien reivindicó el atentado en que fue muerto el ex presidente checheno, Ajmad Kadirov, padre del primer ministro, en un ataque con explosivos lanzado en un estadio de la capital Grozny, el 9 de mayo de 2004.
Además, se responsabilizó de la toma de rehenes en la escuela de Beslan, donde la irrupción de tropas especiales desencadenó una acción en la que murieron 331 personas, entre ellas 186 niños.
A su vez, Sadulayev fue el encargado, según los servicios secretos rusos, de la coorganización en 2004 de un vasto ataque a instalaciones policiales y militares en la república caucásica rusa de Ingushetia, en el que murieron unas 90 personas.
La muerte de Sadulayev no transformará de forma significativa la situación en Chechenia, ya que nunca fue una figura con autoridad política, dijo a la agencia DPA el politólogo ruso Serguei Markov.
El analista consideró que para modificar la situación en Chechenia es necesario apartar del escenario a otras figuras, entre ellas al líder del ala islamista de los rebeldes, Bassayev.
Los milicianos chechenos recibieron en 2004, tras una disposición del ex presidente Kadirov, la posibilidad de una amnistía bajo condición de deposición de las armas.
El gobierno pro ruso estimó que 7 mil ex integrantes de los grupos separatistas se sumaron a las fuerzas que dependen de los ministerios de Interior y Defensa.
Rusia invadió Chechenia en 1994, luego de que el separatista Masjadov fue electo presidente, y se retiró vencida en 1996.
Los combates a gran escala culminaron poco después de que Rusia invadió la república por segunda vez, en 1999, pero los rebeldes continuaron su guerra de guerrilla contra las fuerzas rusas y las autoridades locales pro-rusas.




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