Oposición rompe con Zapatero por Batasuna
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Mariano Rajoy
Rajoy acusó al presidente español de «mentir» cuando dijo que no habría diálogo con ninguna fuerza política ilegalizada y acusó al gobierno de «claudicar», antes de afirmar que cualquier diálogo «debe comenzar con la desaparición de ETA».
Zapatero tenía previsto ayer pedir el apoyo de los diputados para iniciar un diálogo con ETA, tal como lo había hecho en mayo de 2005, habiendo certificado la solidez del cese el fuego permanente que la organización separatista viene cumpliendo desde el 24 de marzo pasado.
Pero luego de que el secretario general del PSE, Patxi López, anunciara días atrás que luego de la comparecencia de Zapatero se reuniría con Batasuna para convencerlos de que vuelvan a la legalidad, la tensión fue creciente entre el gobierno socialista y el PP.
Eso permitiría a Batasuna participar en una eventual mesa de partidos sobre el futuro político del País Vasco, paralela al diálogo que el gobierno tiene previsto con ETA para negociar su disolución.
Tras las declaraciones de Rajoy, Zapatero reafirmó ante el Congreso, su decisión de «acometer un proceso de paz». «Hay bases sólidaspara abordar un procesode paz que nunca tendrá precio político», sostuvo el mandatario, antes de insistir en que ese proceso «exige la participación de todos» y pedir al PP que « reconsidere la palabra ruptura».
«Aunque existen condiciones para autorizar el inicio de los contactos con la banda ETA, entiendo que es mi obligación que el apoyo que esa propuesta tiene en la cámara, que es amplio, pueda ser mucho más amplio. Merece el máximo esfuerzo la paz», sostuvo Zapatero.
Tras asegurar que está «dispuesto a olvidar las críticas» que desde hace días viene recibiendo del PP y que tachó de « descalificativos intolerables», el presidente del gobierno español sostuvo en cambio: «No estoy dispuesto a olvidar mis obligaciones como presidente del gobierno: la salvaguardia de la libertad, la seguridad y la vida de los españoles» para lo cual «es determinante y decisivo ver el fin de la violencia de ETA».



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