30 de junio 2006 - 00:00

Premier palestino: "Pueden asesinar y detener a dirigentes pero nuestra bandera no caerá"

La ofensiva terrestre israelí contra Gaza estaba frenada este viernes tras una mediación egipcia para liberar al soldado israelí secuestrado, pero Israel mantenía su presión en la región intensificando sus ataques aéreos.
Las autoridades israelíes asestaron el viernes un nuevo golpe a la dirección política del Movimiento de Resistencia Islámica (cuyo acrónimo en árabe es Hamas), que dirige el gobierno palestino, anulando el estatuto de residentes en Jerusalén este de un ministro y tres diputados palestinos de esta organización.

El ministro para los Asuntos de Jerusalén, Jaled Abu Arafeh, y tres diputados radicados en Jerusalén Este anexada ya no tendrán derecho a vivir allí, según esta decisión sin precedentes tomada por el ministerio del Interior.

Estos cuatro responsables fueron detenidos el jueves durante una ola de arrestos en la cual al menos 64 ministros, diputados, alcaldes y otros dirigentes políticos del Hamas fueron encarcelados.

El primer ministro palestino Ismail Haniyeh, miembro del Hamas, señaló el viernes en una prédica que la ofensiva israelí no provocará la caída de su gobierno.

Los israelíes "pueden asesinar a dirigentes, arrestar a ministros y diputados, pero nuestra bandera no caerá", proclamó en su primera intervención desde el comienzo de la ofensiva israelí.

En cuanto al soldado israelí secuestrado, Haniyeh dijo que "continuamos nuestros esfuerzos y nuestras comunicaciones con los egipcios, con el presidente (Mahmud Abas) y otras partes para poner fin a este asunto, pero la escalada israelí pone obstáculos", en una rueda de prensa en Gaza.

También anunció que no habrá referéndum sobre un documento para resolver la crisis tras la conclusión de un acuerdo entre los movimientos palestinos.

La operación "Lluvia de verano", lanzada para liberar al cabo Gilad Shalit, adopta cada vez más la forma de una campaña sistemática contra el Hamas tratando de anular los resultados de las elecciones de enero, que llevaron al poder a este movimiento que preconiza la lucha armada contra Israel y que se niega a reconocer a ese país.

"Si el cabo Gilad Shalit es asesinado por sus secuestradores será el fin del gobierno de Hamas", advirtió un alto responsable del ministerio de Defensa israelí que solicitó el anonimato.

Dejá tu comentario

Te puede interesar