6 de junio 2006 - 00:00

Prima más el alivio que la ilusión

Lima (enviado especial) - Más alivio que esperanza. Más dudas que miedo. Así podrían definirse los sentimientos de muchos limeños comunes un día después de la elección de Alan García. La escasa confianza de algunos en el futuro presidente tiene para él, curiosa paradoja, un costado positivo: es tan poco lo que se le pide que podría cumplirlo sin demasiado esfuerzo; básicamente, que no recaiga en sus viejos desvaríos ideológicos. Veamos algunos testimonios.

Eric Almeida, comerciante y estudiante de Administración de Empresas, es uno de los que en primera vuelta votaron por Lourdes Flores y que el domingo optaron por el líder aprista. «Lo voté, pero no me convence. Lo mejor que dejó la elección fue que perdió Humala, aunque hubiese preferido que fuera por mayor diferencia.»

Pese a su oposición a Ollanta Humala, el joven comprende a quienes lo siguen. «¿Cómo se le puede exigir que crea en la democracia a alguien que nunca recibió nada de los gobiernos democráticos?», se pregunta. Y deja un deseo: «Que Alan baje los sueldos de los congresistas, que no se condicen con un país tan pobre».

Su novia, Laura Salinas, ingeniera civil, confiesa que «si ganaba Humala, yo me iba de Perú. El país iba a ser un caos... Casi puedo imaginarme a Humala con Chávez a un lado y Evo Morales al otro». Y agrega: «No siento esperanza, pero espero que rectifique sus errores. Aunque es difícil creerlo».

Otro estudiante de Administración, Jorge Valcarcel, votó a Humala, «aunque, en el fondo, no creía que ninguno de los dos candidatos tuvieran condiciones para gobernar el país».

La promesa que Emilio Perales, estudiante de Ingeniería Forestal, querría ver cumplida por sobre todas las otras es la descentralización, «para que no todo sea para Lima y que las provincias tengan su auge». Según él, «Perú sí crece, aunque exporta un volumen de minerales similar al de hace cinco años. La diferencia está en los precios, que subieron por la demanda de China. Igual, esos ingresos no llegan a la gente y se van directamente al exterior. Los salarios que se pagan en el sector lo demuestran».

Carlos Velásquez, mozo, votó en primera y en segunda vuelta por García. Según él, «con Ollanta hubiese sido la misma historia de Fidel Castro».

El guía turístico Jorge Quispe apuntó al APRA, el único partido realmente organizado de Perú, a quien muchos temen por su propensión al clientelismo y la colonización del Estado. «Alan tiene buenas intenciones -dijo-, pero quienes lo rodean son otra cosa, gente ya muy conocida. Por eso tengo dudas. Lástima que no pudo presentarse Fujimori. ¡Si lo dejaban, 'el Chino' se quedaba con todo!».

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