Primeros intentos diplomáticos por la guerra en Medio Oriente
• Hizbollah atacó con misiles. Israel bombardeó Beirut.
• Evacuan masivamente a los extranjeros en el Líbano.
Aunque no los desautorizó por completo, los primeros esfuerzos internacionales para detener los combates provocaron escepticismo en Israel. Ocurre que el gobierno de Ehud Olmert quiere asegurarse de que el conflicto sirva para desactivar la milicia chiita Hizbollah y sus ataques con cohetes. La fuerza internacional de interposición en la frontera que se busca imponer no lograría ese objetivo sino que, en el mejor caso, apenas restauraría una relativa calma. Israel quiere, en lugar de eso, que por primera vez en más de dos décadas el ejército regular libanés ocupe el sur de ese país y neutralice a las milicias. Mientras los combates ganan en intensidad, los extranjeros comenzaron a ser evacuados (foto) de a millares hacia Siria, Chipre y otros destinos.
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Los extranjeros comenzaron a ser evacuados. (arriba izquierda) La caída de un cohete de Hizbollah en un edificio de Haifa dejó varios civiles heridos (abajo izquierda). El puerto de Beirut fue escenario ayer de severos bombardeos (arriba derecha). Israelíes de todas las edades escriben mensajes en los misiles que son disparados hacia el Líbano (abajo derecha).
Los artificieros de la policía y el ejército no se ponen de acuerdo sobre la naturaleza de estos cohetes, que por un lado se asemejan a los Fajar sirios, y por el otro, contienen pequeñas bolas de acero que los diferencian de aquéllos.
En cualquier caso, la potencia de las explosiones que provocan y sus devastadores efectos causan pánico entre la población, que se esconde en búnkers antiaéreos. Cada uno de esos refugios son compartidos por más de 30 personas.
Anoche, un misil disparado por Hizbollah impactó en un hospital de Safed, dejando al menos seis heridos. Según los informes, el misil afectó el centro sanitario y los edificios circundantes, incluso una sinagoga. Los cohetes también cayeron en Hanita, cerca de la frontera israelí-palestina, Nahariya, en la costa, Rosh Pina, Hazor y Pekiin.
Según informaron en sus versiones on line, los diarios israelíes «Jerusalem Post» y «Haaretz», tropas hebreas lograron destruir misiles de Hizbollah con un alcance mucho mayor al conocido hasta ahora, capaces de alcanzar Tel Aviv.
Mientras, los ataques israelíes seguían siendo muy fuertes en el Líbano, donde 204 personas -en su mayoría civiles- perdieron la vida y más de 430 resultaron heridas. Estas cifras superan a las proporcionadas a primera hora del día por el ministro de Salud libanés, Mohamed Jalife, quien había anunciado que los decesos eran 175.
Israel ha registrado hasta el momento la muerte de 24 personas, 12 militares y 12 civiles, en diferentes ataques de la agrupación terrorista Hizbollah, sostenida por Siria y financiada por Irán.
La actual escalada se produjo tras la captura de dos soldados israelíes por parte de esa milicia chiita.
Anoche, aviones israelíes retomaban los bombardeos sobre Beirut, lanzando misiles a intervalos regulares, dejando al menos seis muertos. Una fuente militar libanesa precisó que las aeronaves cumplieron «cuatro misiones» contra un puesto de control en Jamhour, a unos diez kilómetros al este de Beirut y cercano al palacio presidencial de Baabda y al Ministerio de Defensa.
La aviación israelí llevó a cabo ayer unos 60 bombardeos en su vecino del Norte: el aeropuerto y el puerto de Beirut, depósitos de combustible, instalaciones de Hizbollah, bases del ejército, puentes y rutas fueron tomados como blanco. Asimismo, estas fuerzas llevaron a cabo por la tarde su primera incursión terrestre en la región.
Los ataques también se concentraron en los suburbios del sur de Beirut, considerados el feudo de esa milicia y de su líder, Hassan Nasrallah, enemigo jurado del Estado hebreo.
En otro de sus lanzamientos, un misil mató a 12 civiles libaneses que viajaban en un colectivo al sur de Beirut y entre los escombros de una casa en Tiro, también al Sur, que había sido bombardeada el domingo, fueron encontrados los cadáveres de 10 personas de la misma familia.
A raíz del fuego cruzado, alrededor de 600 mil personas ya escaparon del sur del Líbano en dirección a Beirut, según la coordinadora de proyectos de la organización no gubernamental italiana (ONG) CISP, que citó datos de la Cruz Roja local.
Como condición para una tregua, las autoridades israelíes exigen la interrupción de los bombardeos de Hizbollah, la liberación de los soldados rehenes y la puesta en práctica de la Resolución 1.559 de la ONU de 2004 sobre desarme de las milicias. Lo que desea concretamente es que Hizbollah deje de controlar el sur del Líbano, una zona que de hecho escapa al control del gobierno libanés.
Paralelamente, el ejército israelí proseguía su ofensiva en la Franja de Gaza, donde otro de sus militares está secuestrado por grupos armados desde el 25 de junio. Anoche tres palestinos murieron en Beit Hanun, al norte de la región, en la que los tanques tomaron posiciones desde el domingo.




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