Sindicatos marcharon a favor de Dilma, pero con fuertes críticas al ajuste fiscal
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También está en el centro de las protestas el ajuste fiscal que lleva adelante el equipo económico del gobierno, comandado por el ministro de Hacienda, Joaquim Levy.
Según los manifestantes, quienes deben pagar la cuenta por la crisis económica son los ricos y no los trabajadores. Para ello, defienden que se graven las grandes fortunas y se combata la evasión de impuestos.
"Repudiamos el ajuste fiscal que sacrifica a la clase trabajadora, a la educación y la salud, y quita recursos del PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento) y del programa de habitación popular 'Mi Casa, Mi vida'. ¡La cuenta de la crisis no puede caer sobre los hombros de los trabajadores y trabajadoras!", asegura a su vez en su convocatoria la Unión Nacional de Estudiantes (UNE).
El nuevo paquetes de medidas de austeridad fue presentado por el gobierno para intentar revertir el déficit fiscal previsto para el año que viene, equivalente al 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) -30.500 millones de reales (unos 7.625 millones de dólares-.
Entre las iniciativas, que aguardan aprobación del Congreso, está la reactivación de un impuesto a las transacciones financieras, o "impuesto al cheque" y un recorte de gastos públicos.
Respecto a la defensa de Petrobras, que cumple 62 años de fundación, los manifestantes critican que la estatal, sumida en un colosal escándalo de corrupción, venda activos o comparta con privados las actividades de extracción de crudo en las llamadas capas del pre-sal, para enfrentar la crisis que atraviesa. "El Petróleo y el pre-sal pertenecen al pueblo brasileño y son riquezas que deben transformarse en inversiones sociales beneficiando al pueblo", afirman los grupos.
"Estamos totalmente en contra de la corrupción, pero son los corruptos los que deben ser castigados, no las empresas", añadió la directora del sindicato de los petroleros, Sindipetro, Anacelie Azevedo, citada por el portal del diario "Folha de Sao Paulo".
El mayor de los actos es el que fue realizado en Sao Paulo, donde según los organizadores se movilizaron unas 10.0000 personas.




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