24 de febrero 2011 - 22:41

Tras perder amplios espacios de poder y control, Gadafi acusó a Bin Laden de estar detrás de la revuelta

Opositores celebran en las calles de la ciudad de Tobruk, en el este de Libia.
Opositores celebran en las calles de la ciudad de Tobruk, en el este de Libia.
En una comunicación telefónica con una emisora televisiva, el polémico mandatario libio, Muamar el Gadafi, acusó al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, de estar detrás de las revueltas que piden su renuncia y ya controla un tercio tercios del país. En otro mensaje amenazante volvió a instar a sus seguidores de desarmar a los manifestantes de la oposición que planean marcha hacia Trípoli, la capital, para pedir el fin del gobierno.

Gaddafi perdió el control de varias partes de su país luego de violentos enfrentamientos y aunque ofreció sus condolencias a quienes murieron, reclamó a la Comunidad internacional que no imponga condiciones.

"Bin Laden distribuyó píldoras estupefacientes y drogas a los habitantes de Zawia (oeste de Trípoli) para que luchen contra nuestro querido país", argumentó el mandatario y agregó que "si quieren este caos, son libres, y si quieren seguir combatiendo entre ellos, sigan así".

"Esta gente no tiene reclamos. Sus reclamos son dictados por Bin Laden. Vuestros hijos son manipulados por Bin Laden", enfatizó el líder, en el poder desde 1969.

Además, Gadafi instó a los seguidores del régimen a que quiten las armas a los manifestantes que tomaron el control de grandes partes del país: "La Constitución es muy clara: tomar las armas de ellos", señaló.

.Tras conquistar la franja oriental, la oposición marcha hacia Trípoli

A pesar de una nueva represión de leales al régimen contra manifestantes, los opositores controlan el este de Libia, en las ciudades que se hicieron célebres en las batallas de la II Guerra Mundial, y piensan marchar sobre Trípoli, capital, para poner fin a los casi 42 años de régimen del líder Muamar al Gadafi.

Tras más de una semana de insurrección y violencia, que dejó centenares de muertos en todo el país, los insurgentes parecen controlar toda la región oriental, desde la frontera egipcia hasta la localidad de Ajdabiya, más al oeste.

Tobruk, Derna y Benghazi, el epicentro de la rebelión a 1.000 kilómetros de Trípoli, están en manos de la oposición, según los periodistas y los habitantes. En esta región, limitada al norte por el mar Mediterráneo y al sur por el desierto libio, se encuentran los preciosos yacimientos petrolíferos que sostienen la economía del país.

Los muros llenos de impactos de bala son la prueba de la violencia de los combates en esta ciudad entre opositores y "mercenarios" a las órdenes del "Guía" Gadafi. Pero sus habitantes ya están pesando en otra batalla, la de Trípoli.

En una sala de reuniones, una muchedumbre aplaude a diez generales y coroneles que se negaron a seguir las órdenes de disparar contra el pueblo y desertaron. "Estamos hablando de ir hacía Trípoli, si Trípoli necesita ayuda. Nuestro objetivo es Trípoli en el caso de que no se libere por sí misma", dice un hombre.

"Dimití y luego vine a Al Bayda por solidaridad con mi pueblo. Estaré en primera línea para defendernos de cualquier ataque que venga del exterior", aseguró el general Salah Mathek, un responsable de la policía judicial. "Nos dieron la orden de atacar al pueblo y me negué. No se pueden utilizar las armas contra los jóvenes", explicó otro general, Abdel Aziz Al Busta.

"En el este nunca hicieron nada por nosotros. Todo lo que pueden ver lo hizo el rey" Idris, derrocado por Gadafi en 1969, aseguró Jaled Abdul Aziz, un sargento de policía. "Nos unimos a la revolución cuando vimos a los mercenarios que disparaban contra la juventud. Fue el momento decisivo, una violación de nuestro código de honor", añadió.

Dejá tu comentario

Te puede interesar