Una mujer de 35 años fue acusada de estar involucrada en un plan para utilizar un artefacto explosivo para atacar el Capitolio del estado de Nueva York y a senadores estatales. Se trata de Jessica Bowie, quien juró lealtad a la organización extremista ISIS y consecuentemente fue detenida.
Bowie fue arrestada este miércoles por agentes del FBI después de comprar lo que creía que era un artefacto explosivo y expresar “su deseo de ejecutar un ataque en el Capitolio del estado de Nueva York”, según aseguró el agente especial a cargo de la oficina del FBI en Albany Craig Tremaroli.
La mujer fue acusada de un cargo por intentar proporcionar apoyo material o recursos a una organización terrorista extranjera designada, ISIS, indicó,el primer fiscal federal adjunto del Distrito Norte de Nueva York John Sarcone.
Una mujer fue acusada de planear un ataque inspirado en ISIS contra el Capitolio de Nueva York
La acusada juró lealtad a ISIS mediante múltiples grabaciones de audio y realizó labores de vigilancia en el Capitolio al menos cinco veces, tomando decenas de fotografías, agregó Tremaroli además de presuntamente haber gestionado "un artefacto explosivo con el cual llevar a cabo el ataque e incluso compró algunos de los materiales necesarios".
Entre los fines que tenía Bowie estaba “destruir la mayor parte posible del edificio y matar a los senadores mientras estuvieran reunidos”, según el agente del FBI. La mujer se había radicalizado en internet y “difundía mensajes de odio y violencia contra el pueblo estadounidense”.
“Aunque en este momento no existe una amenaza inmediata, continuaremos trabajando estrechamente con nuestros socios de las fuerzas del orden para proteger a los neoyorquinos y mantener seguras a nuestras comunidades”, afirmó la gobernadora de Nueva York Kathy Hochul en un comunicado publicado en X.
Por su parte, el alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, calificó el presunto plan de “profundamente alarmante” en su cuenta de X: “No hay lugar para el terrorismo ni para la violencia política en nuestra ciudad, nuestro estado ni en ningún lugar de nuestro país".
El alcalde Zohran Mamdani calificó el presunto plan de “profundamente alarmante”.
NBC News
La detención de Jessica Bowie
El miércoles, Bowie se reunió con dos informantes dentro de un automóvil y pagó u$s150 por un arma de fuego inutilizada, municiones y un cargador, de acuerdo con la denuncia. Uno de los informantes le mostró entonces un artefacto sin capacidad explosiva que, según le dijo, había sido construido con materiales que ella compró. Bowie le entregó u$s200 como donación “para el supuesto fabricante de la bomba”, indicó la denuncia.
Bowie averiguó que el Capitolio podía albergar hasta 200 personas y que “esperaba matar al menos a la mitad”, de acuerdo con el documento judicial. También les habría dicho a los informantes que “pasó de ser una niña que ondeaba una bandera estadounidense después del 11 de septiembre a tener ahora calcomanías de las torres derribadas”, de acuerdo con la denuncia.
Cuando Bowie salió del vehículo con el arma inutilizada y el artefacto sin capacidad explosiva, agentes del FBI la arrestaron. Bowie presuntamente planeaba “huir del país” y regresar finalmente para “hacer más, por ejemplo, en Times Square durante la víspera de Año Nuevo”, dijo Tremaroli. También habría afirmado que “volvería para atacar la Casa Blanca y al presidente, pero solo después de bombardear el Capitolio estatal”, agregó el funcionario.