El portfolio acumulado de la firma alcanza las 437 compañías en 44 mercados, con 83 valuadas en u$s1.000 millones o más y 39 salidas. Entre ellas figuran Altruist, Bending Spoons y ElevenLabs. Desde su creación, Catalyst invirtió más de u$s500 millones en 469 inversiones, incluidas las rondas de seguimiento.
El Fondo V ya está en marcha. Lleva invertidos u$s55,7 millones en 32 operaciones sobre 30 compañías, entre ellas Replit, Moove, Preply, Cashea, Respond.io, HappyRobot, Flash y Lunar Outpost. Para lo que resta de 2026, la gestora espera desplegar entre u$s25 y 30 millones adicionales.
El cierre de un fondo a nuevos inversores (soft close) ocurre cuando la sociedad gestora decide dejar de aceptar dinero nuevo o nuevos participantes, aunque los inversores que ya están dentro pueden seguir manteniendo o incluso aumentando su posición, según las reglas de cada caso.
Lo hacen principalmente para proteger la rentabilidad de los actuales participantes. Si el fondo recibe demasiado capital, al gestor le cuesta encontrar buenas oportunidades y se desvía de su estrategia original.
El peso de Latinoamérica
América latina ocupa el primer lugar del portfolio, tanto por cantidad de compañías como por capital: reúne 169 empresas y u$s191,3 millones invertidos, el 39% del total de compañías y el 38% del capital.
Aporta además 20 de los 39 exits y 10 de los 15 eventos de liquidez registrados desde comienzos de 2025, más que todas las demás regiones juntas.
En el Fondo V, Latinoamérica concentra hasta ahora u$s21,5 millones en 14 compañías, su mayor asignación regional. Entre las firmas de la región ya respaldadas figura la venezolana Cashea, según el listado de inversiones del fondo que difundió DealStreetAsia.
El anuncio se produce en un contexto de recuperación para el capital de riesgo regional. Igor Piquet, jefe de Endeavor Catalyst para Latinoamérica, sostuvo en una entrevista con Forbes que la región volvía a los niveles previos a la pandemia, con aproximadamente una inversión por mes. Según Piquet, las valuaciones y los tamaños de ronda son menores, pero las inversiones en Serie B, el foco de la firma, se reactivan.
Para las compañías, el mecanismo de acceso está acotado. Una vez aceptados en la red, los emprendedores son elegibles para un aporte equivalente al 10% de la ronda que logren recaudar.
Catalyst entra, además, como co-inversor: el propio Piquet explicó que analiza unas 20.000 compañías por año, selecciona 50 y finalmente invierte en 20 o 25.
Argentina, con lugar propio
El país ocupa un lugar singular en esa historia. Desde 2011, Catalyst invirtió cerca de u$s19 millones en 21 compañías argentinas. Globant, Technisys y Xapo ya concretaron su salida, y Tapi es su inversión más reciente.
El vínculo con Globant es el más antiguo. La tecnológica recibió la primera inversión de Endeavor Catalyst, por u$s2 millones, en una ronda que su equipo describió como una muestra de confianza iniciada en 2005, cuando fue seleccionada Emprendedora Endeavor. Otros nombres locales del portfolio, según el propio Piquet, son dLocal, Scanntech y Bankingly.
Para el ecosistema local, el dato llega después de un salto en la inversión. En 2024 se invirtieron u$s410 millones en startups de base argentina, un 312% más que en 2023, según la Asociación Argentina de Capital Privado, Emprendedor y Semilla (ARCAP).
El informe de ARCAP y EY ubica a Tapi, con u$s22 millones, entre las operaciones relevantes de ese año, junto con la ronda E de Ualá por u$s300 millones y la de Pomelo por u$s40 millones.
En ese marco, los u$s19 millones acumulados por Catalyst en 14 años representan una fracción del capital que recibe el sector, aunque su rol es el de co-inversor junto a fondos de mayor escala.
María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina, pone el foco en la composición del fondo: "Que los propios Emprendedores Endeavor sean hoy el 30% de los inversores del fondo es el efecto multiplicador en su versión más concreta. Y es una muy buena noticia para el ecosistema argentino, donde cada vez más compañías nacen pensando en competir en el mundo desde el primer día."
Allen Taylor, Managing Partner de Endeavor Catalyst, lo resume así: "A medida que nuestros ecosistemas maduran, vemos cada vez más emprendedores que amplían su ambición para construir a escala global. Esto es especialmente cierto en Latinoamérica, donde 'Global LatAm' es el tema del que todos hablan, y en Europa, donde casos de éxito como ElevenLabs y Revolut animaron a la próxima generación de fundadores a pensar en grande".
La inversión de riesgo, cada vez más concentrada en la IA
A nivel global, el financiamiento para startups sigue concentrándose cada vez más en la vertical de Inteligencia Artificial. Según información de la base de datos Crunchbase, las startups de IA captaron u$s102.000 millones durante el tercer trimestre de 2026.
Esta cifra es equivalente al 64% de toda la inversión global de venture capital en el período. La financiación global de startups alcanzó u$s159.000 millones, con cerca de 6.000 compañías financiadas.
Aunque el monto destinado a IA cayó respecto del trimestre anterior, el nivel de financiación siguió siendo elevado. Crunchbase informó que la inversión global en startups retrocedió un 25% frente al segundo trimestre, cuando había alcanzado u$s212.000 millones, pero quedó un 53% por encima del tercer trimestre de 2025.
La disminución en la comparación trimestral estuvo relacionada, en parte, con las rondas extraordinarias que habían protagonizado grandes compañías de IA durante la primera mitad del año.
Un reporte de CB Insights, con una metodología propia, también registró una contracción trimestral del financiamiento a la IA: calculó u$s103.300 millones en el tercer trimestre, frente a u$s153.100 millones en el segundo.
Sin embargo, destacó que 42 empresas alcanzaron valuaciones de al menos u$s1.000 millones durante el período, el mayor número trimestral en 18 meses. La diferencia entre ambas cifras de inversión responde a las distintas bases de datos y metodologías de los relevamientos.
En paralelo, KPMG calculó una inversión global de u$s170.900 millones en capital de riesgo durante el período y señaló que las grandes operaciones relacionadas con IA y su infraestructura dominaron buena parte de los principales desembolsos.